22 de noviembre de 2008

El que reparte, toca la mejor parte

La semana pasada no hubo blog porque los temas, en definitiva, no calificaron: primero, partí con la Quintrala, y despues de algunas reflexiones concluí que la línea truculenta se da mejor en "Mea culpa" que en "La pizca de humor". Luego, pensé en los VIH positivos no notificados, pero en un arranque de misericordia resolví que venía bien darle recreo al Gobierno por algunas semanas. Me quedaba Farkas, pero el comité editorial del blog consideró que ello era bajar vertiginosamente el nivel de este blog.

Esta semana el tema era único e inexcusable: el paro de los trabajadores públicos. Y hasta alli no mas llegó la intención de darle recreo al Gobierno...

La primera reflexión es respecto al universo sujeto de la negociación. A mi me parece del todo absurdo que en un mismo acto negocien 16 entidades sindicales de las mas variadas actividades y pelajes. Si ya resulta discutible que en un mismo actos negocien médicos y chateras, mas absurdo es cuando a ellos le agregamos los recolectores de basura, los profesores , los abogados de la nueva justicia, el funcionario de la Cancilleria y el inspector de Impuestos Internos. La mas elemental lógica nos dice que los problemas de productividad, eficiencia, calificación y, finalmente, remuneraciones, no pueden ser los mismos en tan variadas areas de actividadl.

El segundo elemento que me llamó la atención fue que a muchos les pareciera ilegal el paro. A los trabajadores fiscales los hemos visto parando por las mas variadas razones, algunas francamente grotescas, pero si en algo el paro (o huelga si queremos llamarla como corresponde) tiene sentido es en un proceso de negociación colectiva. Asi, al igual que rechazo que los trabajadores fiscales paren por "quitame estas pajas" sin ningun tipo de sanción, apoyo que ellos tienen el derecho a la huelga en un proceso de negociación.

El tercer elemento a destacar es el particular estilo de negociación del Ministro de Hacienda. Este señor sabía que esta negociación ocurriría en este momento, el peor, si consideraba el marco general de la economía y la coincidencia con la discusión de la Ley de Presupuesto. Durante 2 semanas no se dio por aludido de las demandas sindicales y esperó hasta que el partido estuviera en los descuentos para ponerse a jugar en serio.

Además, se le olvidó un elemento que jugaba absolutamente en su contra: en la negociación anterior esgrimió el argumento de la "inflación proyectada" y no anduvo ni por las tapas. Por ende, la negociación partía por cobrar la factura impaga. Estoy de acuerdo en el tema de "las señales", pero eso ocurre cuando le damos caracter divino a instrumentos de política.

Y llegamos al Parlamento tras 4 dias de paro.

Alguien por un momento chiquito cree que es serio presentar 6 propuestas en 48 horas?

Alguien cree que es serio negociar con los parlamentarios en vez de con los gremios?

Alguien cree que es serio que en una negociación que todo el mundo sabía que venía brava, el Ministro Secretario de la Presidencia se vaya a Israel (el coordinador con el Parlamento) , el Ministro del Trabajo se vaya a Ginebra (tal vez el que pudo hacer de puente entre los gremios y Velasco) y El Ministro del Interior se amurre?. Tal vez lo único positivo fue que tuvimos a Vidal callado por 48 horas.

Alguien cree que es serio que la Comisión de Hacienda del Senado resuelva en 7 minutos , lo que la Camara de Diputados se demoró en rechazar una tarde entera?.

Pero faltaba la guinda de la torta.

El reajuste no solo favorece a este extraño universo de trabajadores de 16 gremios. ¡Tambien se hace extensivo a los señores parlamentarios! . Y esto, por decirlo suavecito, es francamente grosero.

Grosero porque convierte a los parlamentarios en jueces y parte en el acuerdo.

Grosero porque pone en el mismo paquete al parlamentario que gana MM$6 (diputado) o MM$10 (senador) que al oficial tercero de la oficina de partes del Ministerio de Educación que gana el mínimo. En los años que llevo trabajando en el sector privado nunca he visto que una negociación colectiva termine beneficiando a los gerentes de la empresa.

Grosero porque nadie en su sano juicio puede decir que los parlamentarios son empleados públicos. Cumplen funciones políticas por mandato popular revocables por la misma vía. Tal vez llevan tanto tiempo en sus sillones que ya creen en la carrera funcionaria o en la inamovilidad de los cargos....

Grosero porque esto ocurre desde hace 20 años y todos miran para el techo y se amparan en que "la ley es asi", sin tener la mas minima intención de modificarla.

Grosero porque en un momento en que la mayoría de los trabajadores gana menos de M$500, en que muchos de ellos estan expuestos a perder sus empleos o a rebajar sus sueldos, los senadores se acaban de subir los sueldos en mas de un millón de pesos.

Grosero porque a estos mismo señores los escucharemos en los próximos meses haciendo gárgaras respecto a las inequidades.

Por la misma insensibilidad social, en la Revolución Francesa, los nobles terminaron siendo llevados en carretonadas a la guillotina.

4 comentarios:

Xenon dijo...

Luis, es feo amenazar -y más cuando se hace con alusiones históricas.

Hay otros 213 países en el mundo: no es culpa nuestra haber nacido aquí.

Anónimo dijo...

Eduardo:
No amenazo, ya que para poder hacerlo hay que tener la posibilidad de poder cumplir, lo que esta fuera de mis posibilidades.Solo constato un hecho. Al menos no saliste con el argumento de que en 108 paises (la mitad mas uno) los politicos son peores.

Antonio Lara dijo...

Lucho, a propósito de tu último párrafo y como dijo Mirabeau: "desencadenada la revolución no cuesta nada hacerla avanzar, lo realmente difícil es detenerla". Me he preguntado por estos días: que habría pasado si la Concertación hubiera sido oposición cuando se implementó el transantiago?
saludos,

Anónimo dijo...

y LOS COMENTARIOS DEL 2009?????
jUANO