9 de diciembre de 2006

Un amigo de larga vida

Esta semana quiero dejar atrás los densos temas políticos y hablarles de un amigo que nuevamente tuvimos de visita este fin de semana.

Es una amistad un poco extraña: lo conocí cuando tenía como trece años y él debe haber andado alrededor de los cuarenta. Tal vez el contraste entre el tímido y desgarbado adolescente y el canchero cuarentón fue el punto de contacto. Era imposible no tenerle un poquito de envidia cuando veímos el éxito que tenía con unas mujeres espectaculares, mientras uno tartamudeaba con la amiguita del colegio.

A lo largo de todos estos años nos hemos estado reencontrando cada 2 años mas o menos. Curiosamente, aunque yo me he ido haciendo cada vez mas viejo, él se mantiene casi igual. Digo casi porque de repente me parece que ha cambiado en lo físico, aunque en todas sus demás facetas sigue siendo el mismo.

La música ha sido otro elemento que ha afianzado nuestra amistad. Tenemos en común a Tom Jones, a Sheena Easton, a la Carly Simon, a Paul MacCartney y a varios mas. El con su estilo tan propio, también ha coqueteado con éxito hasta con Madonna.

Otro elemento que probablemente cautivó mi adolescencia fue su permanente acercamiento a la tecnología de punta: ¡sacaba cada auto, el condenado!, pero además relojes espectaculares, los mejores celulares, aviones, helicópteros. Lo divertido era que los destruía con un desparpajo increible. Está claro que no los pagaba él.

Pese a su imagen frívola, es un tipo preocupado de los problemas del mundo: en un principio de la Guerra Fría, pero luego ha incursionado en el mundo de las drogas, en el del terrorismo, en la guerra de Afganistán, en la caída del regimen soviético, en los medios de comunicación, etc.

Pese a todas esas características de personalidad, se ha dado el tiempo para ser un buen amigo mío: Me acompañó con mi pololita al cine, bailé aquella música que me había mostrado, seguimos juntándonos despues de casado - y pese a que él es un soltero empedernido y mujeriego por añadidura, diría que hasta le simpatiza a mi mujer- y, mas adelante, se lo presenté a mis hijos, quienes tambien han mantenido buenas relaciones con él. Bueno, tener un amigo por mas de cuarenta años no deja de ser un record.

Probablemente, ustedes ya lo reconocieron. Es mi amigo Bond, James Bond

No hay comentarios.: