Fin de año. Epoca de balances, resúmenes y pronósticos para el nuevo año, pero ¿que se puede decir que no se haya dicho?
Asi que buscando y buscando de que se podía hacer resúmenes, llegue a la conclusión de que si algo tenemos exitoso los chilenos es la infinita capacidad para encontrar motivos de frustración.
Durante años nos creimos los "ingleses de Latinoamérica" Los únicos que lograbamos mantener un sistema democrático por años. Los únicos en donde las instituciones "funcionaban". Los únicos en donde los gobiernos llegaban al final. Los únicos en donde los milicos no eran deliberantes (forma elegante en la que se trata de decir que no son golpistas). Llegó el '73 y descubrimos que no eramos nada de aquello que creímos ser: los milicos eran deliberantes (golpistas), las instituciones por efecto del miedo dejaban de funcionar y nuestro sistema democrático desapareció del mapa por un rato largo. Con un poco de masoquismo descubrimos en los textos de historia que nuestros milicos se habían metido en política mas veces de las que queríamos recordar.
Entonces nos creímos cultos. Ningun país de Latinoamérica nos llegaba ni a los tobillos. La gente preparada de los paises vecinos venía a estudiar a nuestras universidades. Tener 2 Premios Nobel de Literatura nos vestía no te digo como. Nuevamente la realidad nos pasó por arriba: las universidades chilenas ni siquiera aparecen en los rankings internacionales, los "pinguinos" nos recordaron que nuestra enseñanza media está entre pésima y un desastre y la farándula televisiva y los titulares de Las Ultimas Noticias nos muestran el nivelito al que hemos caído. Sin contar con que en el extranjero si uno dice que es chileno nuestro interlocutor pone las manos en los bolsillos por siaca.
En deportes somos los reyes del casi: casi Manuel Plaza, casi Martin Vargas, casi Fernando González y casi Colo Colo. Por no contar la infinita cantidad de partidos que hemos perdido en los descuentos del segundo tiempo.
Despues vino la belleza de la mujer chilena. Si no es por la Bolocco....
Y el vino chileno. Y las uvas. Y los kiwis. Y las paltas. Siempre tiene que haber algo que al final nos cague.
Despues nos creímos jaguares. Mientras los otros estaban a patadas con los piojos, Chilito crecía a otro ritmo. Llegar a Santiago era llegar a una capital europea. ¿Pero te das cuenta el progreso?. La realidad nos volvió a pegar despiadadamente: del optimista 6,2% de comienzos de año aterrizamos al mediocre 4,2% de Diciembre, los argentinos cortaron el gas y las hermosas carreteras ahora hay que pagarlas. Y mas encima, aunque la pega nos apeste, estamos cagados de susto de que nos echen. En depresión estamos "casi" batiendo el record y el 60% se declara infeliz
Luego salió la picardía del rotito chileno. El mismo pelotudo que no le pegaba ni al quinto bote ahora era el rey de los chistes con varios protagonistas: eran un alemán, un francés y un chileno. Eran un argentino, un peruano y un chileno. Mejor si el chileno era Pedro Urdemales. Siempre encontraba el truco con el cual calzarse a sus antagonistas.
Y nos creímos el cuento de la picardía criolla. Tal vez por eso nos resulta tan facil encontrar explicaciones para el MOP, Chiledeportes, El Jarron, el desmalezado, las facturas de Girardi, etc.
Tal vez para el pobre y frustrado chileno sea la única manera de ganar de vez en cuando...
1 comentario:
Oye Lucho, salvemos a la mujer chilena por favor!!! lo otro it's okey, para poner a tono con el team económico.
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