24 de marzo de 2007

Seis semanas y media

Llevamos seis semanas y seguimos todos los santiaguinos pegados en Transantiago. Y no puede ser de otra forma: lo único que se ha cumplido hasta ahora de todas las célebres frases presidenciales es que Transantiago nos cambió la vida.

Si usted es un simple chilenito de los de a pie hágase las siguientes preguntas: ¿le cuesta mas o menos llegar y volver de su trabajo?; si le pido que vaya a visitar a un amigo que vive 3 comunas mas allá ¿sería capaz de describir la ruta que hará?; si le pongo, además, como condición de que no puede tomar el metro ¿sería capaz de llegar?.

Lo terrible, y lo triste, que despues de seis semanas está claro que no estamos ante los típicos problemas de la puesta en marcha. Estamos ante un proyecto pesimamente evaluado y peormente desarrollado.

Ya no se trata de armarnos de paciencia y esperar un par de dias. Esta claro que los estudios de demanda no anduvieron ni por las tapas, por ende, las dotaciones de maquinas tampoco. Esta claro que nadie se dio el trabajo de evaluar si los recorridos llegaban a todo el Gran Santiago y por eso hoy que improvisar mas de 100 recorridos nuevos. Tampoco nadie se dio el trabajo de ver la señalética y la forma de educar a mas de 6 millones de eventuales usuarios y por eso hoy todos - desorientados - preferimos el viejo y conocido metro. Tampoco nadie preguntó si los software estaban disponibles y los hardware instalados. Tampoco se estimó cuantas BIP habia que mandar a hacer y cuando debian estar disponibles. Tampoco (pese que era cosa de mirar al ministro del lado) si las obras de infraestructura estaban disponibles.

En resumen, creo que hay que escribir un libro sobre la implementación de Transantiago. Yo hasta tengo el nombre para la obra: "como hacer mierda una buena idea y tratar de pasar piola".

En una muestra concreta de como la Presidenta entiende el gobierno cercano, primero se fue de vacaciones y luego partió a reforzar las relaciones con Guatemala. Cabe destacar que dejó instrucciones que todo debía arreglarse en 48 horas, con lo que terminó de demostrar que sobre el tema no sabe aun donde está parada.

Ahora para completarla, y dentro de este exótico concepto de "blindar a la Presidenta", hay algunos que están pensando en un supra ministro para que coordine todas las tareas del Transantiago. Yo en mi infinita ignorancia suponía que el supra coordinador era la Presidenta.

En el sector privado, cuando uno asume un proyecto a mitad de camino se suele "amojonar", que es la forma en que se definen las responsabilidades: Hasta aqui llegó el anterior y ahora la responsabilidad es del nuevo. No logro entender como el Ministro Espejo, al postergar la puesta en marcha de Octubre 2006 a Febrero 2007, no tomó en consideración el lugar en que se encontraba el proyecto en ese momento y lo que era posible de realizar en los pocos meses que le quedaban. No se si le pesó su lealtad política o fue su profesión de abogado la que no le permitió ver la magnitud del problema que se echaba encima. En una de esas lo hizo y nadie lo pescó.

Finalmente, hemos sido testigos de como todos tratan de tomar distancia del problema. Napoleón -que de batallas sabía mucho - dijo que las victorias tiene muchos padres y las derrotas son huerfanas. Hoy los mismos que sacaban pechuga hace un par de años ahora son críticos; los que se peleaban a codazos la foto en la inauguración de las nuevas estaciones del metro, hoy dicen que fue un error; los que cobraron honorarios jugosos, ahoran dicen no haber sido consultados. Obviamente, en medio de este despelote, no faltan los que encuentran que el momento de sacar cuchillos y cobrar facturas antiguas ha llegado.

Mi solución es que busquemos a alguien despiertito, lo nombremos Vicepresidente de la Nación y a la señora la mandemos a viajar por los próximos 3 años, en lo posible lejitos (sugiero Kirgizia). Al menos afuera puede que haga menos daño.

17 de marzo de 2007

Políticos en diplomacia o políticas de diplomacia

Lo único que se me ocurre en defensa de Huepe es que los meses pasados en Caracas lo hayan empapado en el particular estilo de hacer diplomacia de Chavito y le haya hecho olvidar el "Manual del buen diplomático" y de yapa "El manual de Carreño", porque salir a copuchar conversaciones privadas no solo es poco diplomático, sino que cae en el franco mal gusto. Tambien cabe decir que fue bien machito: el que la caga se va y no agrava su falta dando explicaciones imbeciles.

Sin embargo el episodio reaviva la vieja discusión respecto a si los diplomaticos deben ser funcionarios de carrera o es simplemente otro peldaño de la carrera de un político exitoso.

Si la política exterior de un pais es un problema de Estado, no hay ninguna razón para que el diplomático sea un señor con ideas afines al gobierno de turno. Mas aun, es deseable que conozca lo que los abogados llaman "la historia de la ley", es decir, la génesis o la razón de ser de determinadas posturas y ello solo se adquiere con la experiencia y el estudio.

Por otro lado, lo habitual es que un pais tenga relaciones con paises que cuentan con los mas disimiles regimenes de gobierno, por lo que la afinidad ideológica con el gobierno propio no asegura un diálogo fluído con el gobierno del país al que se llega. Menos aun con los otros actores sociales con los que un buen embajador debe convivir.

Por otro lado, las mas de las veces, un buen embajador es aquel que hace un trabajo callado, poco vistoso y en el que los beneficios los recogen terceros y no él. Es decir la antitesis del político que vive de los exitos inmediatos y de la figuración personal.

Para completarla nuestra Cancilleria, cada vez que tiene la oportunidad, se llena la boca con la calidad de nuestra Academia Andres Bello, no solo como la cuna de nuestros diplomáticos de carrera sino que en el impacto que tiene en la diplomacia de la región.

Entonces, si nuestros diplomáticos de carrera al parecer son buenos ¿ por que los platos mas apetitosos están en manos de políticos?: En Italia, gozando de un dorado retiro que le permite escribir sus memorias está el Sr. Valdes. En Inglaterra, reponiéndose de un cancer y de un intrascendente retorno a la política nacional está don Rafael Moreno. En Grecia, la Sra. Prats. En Alemania, la Sra Hornkohl (espero que con ese apellido al menos hable aleman). En Francia, la Sra Pilar Armanet (tambien espero que el apellido le ayude). En la Republica Checa, don Marcelo Rozas. En Suiza, doña Carolina Rosetti. Probablemente, los embajadores en Islandia, Republicas Bálticas, Rumania y Bulgaria, son de carrera.

El año pasado en medio del lio de la energia, no estaba nada de claro quien era el dueño de las definiciones con Argentina: o el embajador (Sr. Maira) o el Canciller (Sr. Foxley). Al menos en esa vuelta ganó el conducto regular.

¿Seguimos con los agregados?

Esta claro que los agregados culturales se obtienen por canje publicitario. Primero Ana Maria Palma, luego Bastian Bodenhofer y enseguida la Srta. Rivadeneira. Como tampoco cuentan con recursos, ni aunque se le ocurran ideas geniales, su aporte es ínfimo. Me diran que los 3 son actores ¿pero ese solo hecho los califica para el cargo?

Que pasa con los agregados comerciales? ¿Que queremos de ellos?

Y con los agregados de Prensa?

No voy a comentar sobre los agregados militares porque esos si que consiguieron que la pasadita por una embajada esté en el curriculum. Es cosa que vean las biografías de los Comandantes en Jefe (y no solo de los últimos).

Como es probable que alguien me diga que algunos políticos lo han hecho fantástico como diplomaticos, me pongo el parche antes de la herida ¿y que pasa cuando alguien lo hace pésimo?. Supongo que el de carrera tendrá el cuidado de no botar un curriculum de un dia para otro ¿pero cual es el costo del político? . Lo llaman a Santiago y al cabo de unas semanas el tema se olvidó y ya es candidato para algo.

Me faltaba el turismo con cargo al Congreso. Alli democraticamente se reparten las invitaciones para que vayan todos y nadie salga pelando a los del lado del Gobierno. Si solo se tratara de plata tal vez no sería tan terrible y lo cargamos a la cuenta "costos de la Democracia", pero desgraciadamente algunos se toman en serio este rol de embajadores y no resisten la oportunidad de salir haciendo declaraciones. El numerito de los que fueron a Bolivia todavia lo tengo fresquito.

En definitiva, pareciera ser que las claves están en la prudencia y la discreción. Pero pedirle eso a un politico es como mucho.

11 de marzo de 2007

Un cuarto de gobierno

¿Como se puede hablar con una pizca de humor del primer año del gobierno de la Sra. Bachelet?. Creo que para ver el lado gracioso de este primer año se requiere de un sentido del humor francamente extraordinario que, desgraciadamente, yo no tengo.

Tratemos de resumir

En lo económico nos encontramos con el crecimiento mas pobre en varios años. Despues de anunciar con bombos y platillos un crecimiento del 6% terminamos con un escualido 4,2%. Pese a que nunca el país ha tenido los ingresos por venta de cobre que hemos tenido este año. No solo no se gastó el dinero tampoco hay proyectos para direccionar los excedentes. Pese a que el Ministro está a punto de presentarnos el tercer plan de crecimiento, todo hace suponer que 2007 tenderá a repetir los guarismos del 2006.

En lo político, la coalición de Gobierno ha sido un completo caos. Sale mas corto contar las veces que se logró actuar "concertadamente". Las mas de las veces cada uno opinó lo suyo y cada cual hizo lo que creyó mejor para sus propios intereses.

En lo ético, lo que parecían episodios aislados de corrupción, ahora parecen ser parte de planes elaborados por "operadores políticos" que solo responden ante intereses particulares o, en el mejor de los casos, al beneficio de "la causa". La frasecita "pienso PPD" deberá quedar en los anales de la estupidez.

Aunque en nuestro regimen presidencial se ha hecho casi un dogma el poner al presidente por arriba del bien y del mal, en este Gobierno el "blindaje" de la Presidenta pasa a ser un descarado "lavado de manos". Ya la salida de Zilic en la crisis de los pinguinos apuntó para ese lado, pero el desparpajo con que la Presidenta hoy esquiva cualquier responsabilidad política en el lanzamiento del Transantiago, raya en el caradurismo.

En politica internacional, nos compramos gratis un bochorno porque la señora no quería ir contra su amigo Chavito. Por su lado, Kirchner sigue haciendo lo que quiere y los tratados de abastecimiento de gas descansan en paz. Las sonrisas con La Paz continuan, pero los problemas no se arreglan. Con Peru el pololeo duró poquito y todo hace suponer que las cosas se agudizarán.
El Gobierno "cercano" dio su mejor demostración con Transantiago: en el lanzamiento de una de sus tareas emblemáticas, la Presidenta optó por sus vacaciones. Hoy sale haciendo declaraciones extemporaneas, vacias, populistas y - lo peor - carentes de toda lealtad hacia sus colaboradores.

El mejor indicador de la pésima gestión presidencial, es que antes del cuarto de su Gobierno ya todos están pensando en quien la reemplaza. Gracias a Dios el gobierno es de solo cuatro años. Tal vez hablar de un cuarto de gobierno resulta mas adjetivo de lo que se cree.

Sin embargo debemos conceder a la Presidenta que ella no buscó el lugar en que está. Simplemente es el resultado de que dirigentes y electores privilegiaron las encuestas y una bonita sonrisa. Espero que en 3 años mas, los criterios de selección sean un poquito mas exigentes.