Que una mocosa de 14 años se sienta con el derecho de lanzarle un jarro con agua a una Ministra de Estado, simplemente porque la autoridad no le puso la suficiente atención a tan eminente representante del estudiantado secundario ya es una soberana estupidez.
Pero mas estupidez es que alguien con dos dedos de frente piense que los problemas de la Educación Chilena (si, asi con mayusculas) se resuelven recurriendo a las doctas, profundas y expertas opiniones de una mocosa de 14 años, quien a lo largo de arduos tres meses ha logrado recoger cabalmente toda la problemática de la educación secundaria. ¿Sabrá tan eminente pendeja la diferencia entre una ley, un reglamento o un decreto ministerial? ¿sus profundos conocimientos de economía y finanzas le habrán permitido entender en tan corto plazo todos los problemas asociados a la Educación?. Sin embargo, aunque usted no lo crea, hay políticos que creen que la Ministra debe "dialogar" ( a mi me enseñaron que el dialogo por definición era entre iguales) con esta "loca bajita", como decia Serrat.
Mas estupidez aun es que la madre en vez de estar preocupada del desempeño escolar de su pequeña hija, se sienta orgullosa de que la otra esté en la calle vociferando contra una ley que no entiende, a una edad en que apurada sabe para que sirve el pañuelo. Entonces, la señora madre en vez de pedir las disculpas que cualquier padre con dos dedos de frente efectua ante un cagazo de su hijo, culpa a la Ministra del desaguisado de la muñeca.
Peor aun es la reacción del Presidente del Colegio de Profesores. En vez de aprovechar la ocasión cantada que le estaban dando de poner el episodio como muestra de la realidad que todos los dias vive el gremio en los establecimientos educacionales de todo pelaje, sale en defensa de la barbaridad cometida.
El episodio, en definitiva, es un extraordinario ejemplo de a donde nos ha llevado una politica tremendamente permisiva y en la que palabras como orden, disciplina, respeto, esfuerzo y trabajo se borraron de los programas en aras de satisfacer estupidas teorias de sicología infantil y juvenil.
Si queremos mejorar la Educación, hagamoslo en serio. Y ello pasa porque una mocosa de 14 años no tiene voz ni voto en el tema
1 comentario:
Aunque haya pasado bastante agua bajo el puente (y sobre el rostro de la Ministra), el tema que tratas en esta entrada sigue vigente, entre otras cosas, porque la estupidez -como lo definió Sextus Empyricus en su tratado "De Stultitia"- es esencialmente atemporal.
Debo acotar, sin embargo, que lo que a ti (y a mí) te parece de "dos dedos de frente", desgraciadamente a muchas personas, no.
¿Somos demasiado perspicaces o estamos viejos?
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