Esta semana he decidido salirme de la línea editorial de este blog y trataré en serio un tema que creo debería preocuparnos a todos.
Hace casi 20 años, cuando se produce el regreso a la democracia, la política fue revalidada despues de 17 años de dictadura y de permanentes improperios a quienes se les sindicaba como los principales responsables del desaguisado nacional. Creo que la mayoría nos fuimos a inscribir a los registros electorales con alegría - como decía la campaña publicitaria- pero también con grandes esperanzas para el futuro.
Hoy, 18 años despues, las encuestas muestran que no hay nada mas desprestigiada que la política, los políticos y los partidos políticos. Mas de un tercio de los chilenos no se inscribe en los registros electorales porque ninguna alternativa le satisface y un décimo mas vota el blanco o anula su voto.
Respuesta fácil es decir que son campañas intencionadas por "fuerzas fácticas", sin embargo, las fuerzas fácticas suelen ser pragmáticas y no veo quien se beneficia con ello.
La dolorosa verdad es que quienes han desacreditado la política son, desgraciadamente, los propios políticos, o al menos un número importante de ellos.
En calidad de simple ciudadano que no representa a nadie intentaré entregar un recetario del político que me gustaría tener. En una de esas le apunto con algunos de los elementos fundamentales.
1.-La política es una tarea de largo plazo. Las leyes que se promulgan hoy- a no ser que sean muy malas, y ello tambien muestra un mal trabajo- son para unos cuantos años. Entonces cuando estamos estudiando un proyecto de ley debemos estudiarlo en cuanto al objetivo que persigue, sus costos y beneficios inmediatos, pero tambien tener la imaginación que nos permita ver el funcionamiento de la norma en otros tiempos y otras circunstancias. Legislar para la contingencia, nos llevará a elaboraciones poco prolijas.
2.-Si bien la política es un acto público, tambien es un acto de reflexión. No podemos salir diciendo lo primero que se nos viene a la cabeza, porque lo que digamos será recogido por el público con miradas que simultaneamente son de adhesión, de crítica y de evaluación. Cuando el irreflexivo es solo uno , tal vez sea cambiado en la próxima elección, pero si la irreflexibilidad se convierte en un acto masivo (ni siquiera requiere mayoría) es la actividad la que se desprestigia.
3.- Ya es casi un lugar común: la política es el arte de lo posible. Para que algo sea posible debe tener factibilidad, es decir, expresión concreta y, no menos importante, debe ser algo que nos movilice a muchos. Por eso debe ser un mundo de diálogo y de busqueda de verdad en la posición de quien no está de acuerdo con nosotros. La descalificación a quien discrepa no enriquece el debate, pero contamina el ambiente. Expresiones del tipo "ni un paso atrás" o "avanzar sin transar", ya sabemos para donde nos llevan.
4.- La política tiene su dignidad. No se trata que todos nos pongamos tontos graves pero si fuimos elegidos como parte de uno de los poderes del Estado, ello nos debe obligar a conductas que la mayoría de los ciudadanos espera de nosotros: Ofrecerle puñetes al parlamentario de la bancada contraria, o revisar paginas de internet de contenido festivo en medio de la sesión, o tener cien excusas para no concurrir a las tareas es inaceptable.
Tampoco es aceptable que la calidad de parlamentarios nos ponga en una categoria superior al resto de los ciudadanos. Gastar los recursos que se le entregaron para una adecuada gestión en gustitos personales no es elegante. Ofender gratuitamente a quien se pone por adelante escondido detras del fuero tampoco lo es. Creer que una norma o ley es para todos menos para el parlamentario lo es aun menos.
5.- La política es un servicio. Y porque es un servicio redunda en sacrificios personales. Entonces resulta muy poco creible cuando un político decide sacrificar 24 años de su vida al "servicio parlamentario" (pense en un señor que tiene dos períodos como diputado y 2 como senador). Tampoco resulta creible que un señor que pasa los 70 años quiera ser senador por 8 años mas. Parte del servicio es saber dar un paso al lado, cuando ya se ha cumplido una etapa, simplemente porque los años pasan y el mundo cambia...
6.- El político debe ser consecuente (aunque yo prefiero la palabra consistente). Esto no significa que debe repetir a la pata de la letra lo que dijo hace 25 años atras o mantenerse tozudamente en posiciones intransables. Significa que su hacer es consistente con su escala de valores, que a iguales situaciones tiene iguales respuestas, que reconozca cuando se equivocó o cuando tiene el légitimo derecho a cambiar y en tal caso asumir los costos del error.
7.- El político debe ser honesto. Pero ello no solo significa que no se robará un peso, si no que tampoco permitirá que los que le rodean lo hagan. Significará que cuidará cada peso de la nación como si fuera propio, pero siempre lo entenderá como ajeno. Tampoco debe mostrar súbitos enriquecimientos. Cuando la campaña fue cara ( y todos sabemos que fue cara) explicite con claridad de donde llegaron los apoyos e inhibase cuando en ello puede haber conflicto de intereses.
8.- El político debe ser discreto. Hay muchas cosas del quehacer politico que requieren calma, cautela y tino. Mantenga el secreto cuando asi se lo pidieron y no use la cobarde vía de la "filtración" cuando algo camina en dirección contraria a sus intereses. No se meta donde no debe: hay tareas que son suyas y otras en la que su intervención, aunque sea de la mejor buena fe, se prestan para muy malas interpretaciones.
9.- El político jamás debe creer que los ciudadanos son imbeciles. Mas vale una disculpa que una explicación idiota.
10.- La política es algo importante, pero los ciudadanos tenemos intereses que no están en la política y ello es legítimo. Por tanto no traten de ahogarnos dia a dia con sus declaraciones , conferencias de prensa, etc. Antes de llamar a la prensa piense si lo que tiene que decir es realmente importante ....
Me costó, pero llegue a 10... Ojalá alguien pueda cambiar aunque sea un poquito nuestra política. Cuando la política se va por la alcantarilla el precio lo pagamos todos
1 comentario:
Lucho:para hacer esa política hay que reemplazar a una buena parte de estos políticos.
Gracias por tu comentario en mi blog
un abrazo
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