13 de noviembre de 2005

Elecciones en Chile: Algo que quizo ser democracia

El pasado viernes hemos entrado oficialmente a una nueva campaña electoral, pese a que la realidad muestra que estamos en campaña hace mas de un año y que los afiches con los rostros de todo tipo de candidatos nos ahogan desde hace 3 meses.

La clase política durante estoy dias, y muy especialmente la noche del dia 11 de Diciembre, nos machacará que hemos vivido una nueva experiencia democrática y que "el pueblo chileno, una vez más, ha mostrado su espiritu cívico"

La verdad, desgraciadamente, es muy diferente.

Los chilenos elegiremos un Presidente: El 70% de los electores ya saben quien será, y la única duda es si será en primera o en segunda vuelta. Es probable que un porcentaje muy menor de su votación pueda explicar los méritos que la llevarán a tan alta magistratura

Eligiremos la mitad de un Senado: de los 20 cupos a llenar, dos tercios ya tienen nombre y apellido. Solo en un par de circuncripciones tendremos un par de "sorpresas". La posibilidad de elegir a los candidatos fue practicamente nula, asi los electores demócratas cristianos no tiene candidato en la Sexta Región y los electores UDI no tiene candidato en la Decima Región.

Elegiremos una Camara de Diputado en donde el 60% de los cupos se reeligen y en donde las "sorpresas" son apenas unas pocas mas que en el Senado. Las mas de las veces los candiatos fueron resuelton en instancias centralizadas de los partidos sin que los militantes regionales tuviesen muchas opciones de opinar.

Si despues de todo eso todavia creemos que esto va en serio y tratamos de ver los contenidos programáticos de nuestros candidatos nos llevaremos una nueva decepción: Escuchamos al candidato de derecha hablando de subsidios estatales, al candidato empresario de los derechos laborales, al candidato de gobierno criticando lo que no hizo su antecesor y al candidato de la izquierda haciendo un híbrido entre discurso comunista y hippie. Y eso cuando nos ponemos serios.

Lo habitual es que no hablamos en serio. Todos hablan de anhelos legítimos (mejor educación, mejor salud, mas oportunidades, etc) pero nadie es capaz de decir como lo hará y en que plazo ( no nos olvidemos que el Presidente ahora dura solo 4 años). En el caso de los parlamentarios el chiste es mejor: prometen hacer lo que no han hecho en 16 años. Otra alternativa es que tengamos una franja política digna de SERNATUR: con paisajes preciosos y musica idílica, fracesitas como "tener alas".

Y despues de todo eso hay algunos que se sorprenden con el porcentaje de chilenos no inscritos en los registros electorales, de la alta masa que inventará alguna excusa para no concurrir a votar o aquellos, que sin excusas, simplemente votarán en blanco o anularán su voto.

Lo peor es que con la excepción de la extrema izquierda nadie quiere cambiar esto. La clase política ya se acomodó al escenario y está feliz con él. Hará frases para el bronce y culpará al otro lado de no querer hacer los cambios, pero en definitiva la cosa seguirá igual.

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