12 de agosto de 2006

Prebalance

Y la semana terminó como era obvio que terminaría: con el proyecto puente "postergado" indefinidamente y con la Presidenta presentando un combo compensatorio. No habia necesidad de ser pitoniso para saber en que terminaría, bastaba con mirar lo que han sido los 5 meses de la Presidenta.

El próximo 11 de Septiembre la Presidenta cumplirá sus primeros 6 meses en el gobierno y, por ende, nace la tentación de hacer balance de estos meses. Como me estoy adelantando en casi 30 día, dejemoslo solo en Pre- balance.

A los 5 meses de gobierno ya registra un cambio de gabinete que dejó entre sus victimas ni mas ni menos que a su Jefe de Gabinete. No quiero tirar a partir aun a Belisario Velasco, pero creo que nadie pensó en serio cuando dejamos que el Panzer se fuera a la OEA. Ha sido el gran fantasma que ha rondado en La Moneda durante estos cinco meses. Parece que los asesores del segundo piso tampoco han estado al nivel esperado.

El novedoso esquema de las Comisiones tambien ya demostró su fracaso: A la comisión Boeninger ya la mandaron para la casa boicoteada por la propia Concertación, sin que la UDI ni siquiera tuviese la oportunidad de rechazar sus planteamientos. La comisión Marcel, tecnicamente aun no ha fallecido, pero sus signos vitales son muy desalentadores. De la Comisión de Educación no hemos tenido noticias, probablemente porque aun no terminan de opinar todos sus miembros. La comisión que estudio el Ministerio de Seguridad al parecer murió en el mismo instante que se hizo el cambio de gabinete.

Por el lado económico las cosas no marchan mucho mejor. Todo hace suponer que con suerte llegamos al 6% de crecimiento anual y la economía no toma la fortaleza que todos le quisieramos ver. Despues de 8 meses con cobre a mas de 3,5 dolares la libra aun nuestros técnicos son incapaces de levantar un plan de que vamos a hacer con los excedentes. Perdón, cuando digo que vamos a hacer con los excedentes me refiero a algo mas que los manotones que le pega la Presidenta cada vez que está contra las cuerdas.

Creo que el problema es la Presidenta. Con Lagos uno podía estar en desacuerdo, pero él sabía lo que quería. Con Michelle podemos estar de acuerdo (como en el puente) pero deja la sensación que no tiene idea de lo que quiere hacer. A 5 meses de gobierno sigue sin marcar lineas de conducción y proyectos a 4 años plazo. Peor aun, parece que los proyectos del antecesor tampoco caminan (Auge, Transantiago). Ser ministro de Michelle no debe ser ningun chiste: Si se habla mucho, arriesgas coscacho (Blanlot) y se te callas, te vas como la Ingrid. Ni siquiera un curtido baqueano de los senderos políticos como Zaldivar fue capaz de descifrar los códigos esotéricos de la Presidenta.

Lo desconcertante de todo esto es que no se produce la típica suma cero. Lo normal en todo país es que cuando cae el apoyo al gobierno , sube el de la oposición. En este país pese a todos los autogoles que se hace la Concertación , la Alianza es incapaz de convertirse en alternativa de gobierno, tal vez porque en el arte de hacer autogoles no lo hace nada de mal. Creo que, a no ser que pase algo muy raro, vamos tener otro gobierno de una Concertación cada vez mas desgastada y con menos claridad respecto a lo que desea hacer.

En estos escenarios crípticos el premio se lo lleva la DC. Por un lado, está claro que el bloque de izquierda cuenta on mas votos y está en condiciones de levantar al menos tres candidatos: El añorado Inzulza, el emergente Eyzaguirre y la no imposible repetición del plato por parte de Don Ricardo. A ello la DC solo opone a la Soledad, sin que esté claro si todo el partido se pondrá detrás de ella en el momento de los quiubo. Tampoco está claro si la DC es partido de oposición o de Gobierno: cuando se trata de designaciones en el gobierno es parte de la coalición, pero cuando se trata de apoyar las medidas del gobierno siempre parece estar con la calculadora pensando que es mas provechoso decir. A mi muy humilde juicio, esto lo veo como un peligrosisimo juego del doble o nada que terminará en la disyuntiva de un gran éxito o un gran fracaso en las próximas parlamentarias. Además, creo que hasta ahora el delicado jueguito se está jugando pésimo y el chileno corriente es menos tonto de lo que se cree.

A todo ello súmese los problemas que ya sabemos que están a la vista: negociación en Codelco; el problema energético que nos amargará, al menos, por los próximos 3 años; el vecindario no muy amistoso y los capítulos inconclusos de Auge y TranSantiago.

Y como dicen los lolos "es lo que hay". No creo que debamos esperar grandes cambios en los próximos meses. Tal vez esto nos enseñe que al elegir Presidente de la República debemos considerar algunos elementos mas que una bonita sonrisa.

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