Aunque el Ministro Velasco le puso harto empeño con su presentación del Presupuesto de la Nación para el 2008 - en mangas de camisa y anunciando la buena nueva - creo que lo mas impactante de la semana fue el video del sexo oral de la mocosa del La Salle.
No voy a caer en la ingenuidad de creer que los adolescentes de hoy se mantienen alejados del sexo hasta que este es bendecido en el matrimonio, pero esta historia tiene algunos matices que no dejan de ser golpeadores.
En primer lugar, la precocidad de la mocosa. Aqui no estamos ante una prostituta entregando sus servicios en una plaza pública, semi escondida tras algunos matorrales. Ni siquiera de una mujer adulta sobrepasada por las pasiones. Es apenas una mocosa que apurada lleva 3 años desde su primera regla, pero que ya se las sabe todas.
En segundo lugar, el desparpajo. No se trata de la niñita que se entrega "por amor" al pololito de turno en el asiento trasero del auto o apuradito en la casa, aprovechando que los papás no están. No, ella lo hace en la plaza pública, con público que apoya y con filmación del acto.
En tercer lugar, el espectáculo es subido a Internet para que se regocijen todos aquellos que no tuvieron la oportunidad de ver el espectáculo en vivo y en directo. Es casi como cuando los canales de televisión nos repiten el Festival de Viña, aunque el show deje harto que desear.
En cuarto lugar - y es el punto que mas me golpea a mi - cuando el Colegio, de la cual la pajara es alumna, toma la decisión de expulsarla, aparece la Ministro de Educación criticando severamente la decisión. Entonces yo me pregunto ¿que cresta tiene que hacer un escolar en un establecimiento escolar para que merezca una sanción severa?.
Completaré este punto con una breve historia ocurrido en un colegio de financiamiento compartido en el Barrio Alto: Una niña de aproximadamente unos 12 años agrede a combos y patadas a una profesora por la espalda y sin una razón que salte a la vista. La profesora aunque alcanza a defenderse termina en el médico y con licencia de una semana. Todos - incluidos la mayoría de los apoderados- estaban por expulsarla, pero la Directora vacilaba, no porque no estuviera de acuerdo, sino porque "temía la reacción del Ministerio". Fin del cuento: la "niñita" quedó en el establecimiento hasta el fin del año escolar, fecha en la que se le caducó su matricula sin que quedase en ninguna parte constancia del por qué debía cambiar de centro educacional.
¿Y despues nos sorprendemos de la sensación de impunidad?
Hay un quinto punto que no quiero dejar pasar. El colegio La Salle es un establecimiento particular pagado y hasta donde lo conozco representa lo que se ha dado llamar "la educación tradicional". ¿Que pasa con el Proyecto Educacional para que pase un episodio como el que comentamos?. ¿No se supone que en este tipo de establecimiento se pone el acento en que los valores familiares coincidan con los del Colegio?. ¿De donde viene la influencia para que la niñita en cuestión, el "beneficiado" de su actuación, los espectadores y cameramen hagan una tontería de este tamaño?.
Alguien con un poco de cinismo podría decir que la niñita ya aprendió un camino al éxito...
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