Todas las historias del Padre Hurtado tiene que mencionar en alguna parte su celebre frase "Contento, Señor, contento". Segun entiendo, nuestro Santo Nacional lo que pretendía era inyectar optimismo ante la vida y, que yo sepa, nunca pretendió que ello fuese chiva para algo.
Al parecer su frase ha ido perdiendo sentido y se ha ido convirtiendo, con variables, en un largo catálogo de excusas inaceptables en múltiples situaciones de nuestra vida nacional.
Partamos con Hans Gildemeister, entrenador del equipo chileno de Copa Davis. Cuando nuestro equipo cae estrepitosamente frente a la dupla de Israel, él se declara "contento". ¿Como podía estar contento despues que nuestro astro número seis del mundo había sido humillado por un desconocido ciento cinco?. Ah! "es que conformamos un muy buen grupo" y mas parlanchin agregó "y creo que hicimos un excelente trabajo".
¿Quien le dijo a don Hans que lo mandaron a Israel a hacer vida social con los otros miembros del equipo?, ¿Que nos importa que Fernando González los haya invitado a comer a su casa cuando regresen a Santiago?, ¿Que nos importa que el utilero sea un balazo para los chistes?
¿Como puede creer don Hans que está haciendo un excelente trabajo cuando el número seis del mundo gana sudando la gota gorda contra el ciento veinticinco y pierde con el ciento cinco?, ¿Cuando el sesenta y ocho pierde los dos partidos que juega?
No importa, Don Hans está contento.
Los indices de delincuencia van como avión para arriba, pero el subsecretario Harboe esta contento. Llama a una conferencia de prensa para anunciar las mismas medidas que se anunciaron el año pasado. Nos cuenta que la muerte del carabinero no fue lo que gatilló la preocupación por la delincuencia, por el contrario, ha sido una preocupación permanente y el está contento. No importa que su camarada Trivelli le enrostre que se eliminaron programas que fueron muy exitosos en el tiempo en que él fue Intendente. El subsecretario sigue imperturbable su explicación.
Todo indica que Transantiago sigue siendo la misma calamidad que era antes de inyectarle 290 millones de dolares, pero Cortázar está contento. El cambio en los contratos sigue en el limbo, del control de flota nunca mas se supo y todo hace suponer que don René tendrá qu pasar el platillo de nuevo para cubrir el manso hoyo que esta quedando sin cambio de tarifas. Pero Cortázar está contento.
Tambien está contenta la Ministra de Salud.
Parece que también lo está la de Educación.
Dicen algunos que Velasco anda muerto de risa. Probablemente muy contento.
¿Vieron la felicidad con que bailaba cueca Lagos Weber?. Probablemente está muy contento
Está claro que la culpa es mia. En alguna parte no entendí al Padre Hurtado.
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