Hace un par de semanas decía que es distinto reirse de una metida de pata ocasional a tener que ver todos los dias como nuestra clase política hace un empeño digno de mejor propósito en desacreditar la actividad.
Esta semana fue francamente espectacular .. y eso que todos estabamos en Beijing
Partamos por la mas inocente: el reemplazo del diputado Bustos.
En otros tiempos (¡Dios mio, si hasta nos están haciendo añorar el pasado!), cuando un parlamentario fallecía se hacia una nueva elección, es decir eran los mismos electores los que decidían el reemplazo... y hasta provocaban impactos nacionales con esta votación, como fue el celebre Naranjazo en Curicó.
Pero los políticos actuales no estan para este tipo de sorpresas, asi que primero optaron porque el fallecido fuera reemplazado por el compañero de lista. ¡Error! eso tensionaba al pacto, porque el reemplazante era del otro partido.
Entonces que sea el partido del difunto el que elija. ¡Error de nuevo! ¿y las sensibilidades?.
Asi, el Partido Socialista nos ha dado un espectáculo grotesco para reemplazar a alguien que unanimemente fue considerado como alguien serio.
Luego viene el show de las platas de Transantiago.
Entonces para que el trago sea menos amargo, Cortazar inventa la chiva de que hay que poner en provincias la misma cantidad de dinero que se pone en Santiago, inventando de pasada una nueva teoría respecto a la inteligente asignación de los recursos. O con gran convicción nos dice que el Transantiago no está pésimo, sino que solamente malo. O que gracias al manso pastelazo ahora pagamos locomoción mas barata.
Como pese a tan solidos argumentos aun no hay plata, entonces debemos ser un poco mas persuasivos y convencer a algunos parlamentarios que su voto se puede convertir en beneficios para la zona que representa.
Asi, el diputado Ascencio - que había señalado en todos los tonos que no pasaría un peso - bruscamente empieza a encontrarle los encantos al proyecto. Bruscamente el Director del Presupuesto encuentra que algunas partidas de Aysen deben ser ajustadas. Bruscamente el Ministro de Transportes considera "inaceptable" que se piense que fue coimado. Como decía el vasco "será jabón, pero tiene gusto a queso"...
Luego el senador Guirardi (¿quien otro podía ser?) decide que al Ministro de Transportes hay que acusarlo constitucionalmente. Por si alguien se perdió a estas alturas, les recuerdo que ambos son de la misma coalición...
La guinda la pone la Presidenta que decide que debemos cambiar el periodo presidencial de nuevo, y propone que nos vayamos a los 5 años. O sea, pasamos de los 4 de Aylwin, a los 6 de Frei y Lagos, nuevamente a los 4 de Bachelet y ahora ¡finalmente! a los 5 años. Supongo que esto es lo que se llaman aproximaciones sucesivas.
Y uno que no entiende se pregunta ¿y que estudiaron cuando hicieron la reforma? ¿No se les pasó por la mente lo que ahora descubre la Presidenta?
Yo propongo que reemplacemos a nuestra clase política por los atletas de Beijing: Les fue igual de mal, pero al menos le pusieron empeño...
1 comentario:
Llegué a tu blog por Papá Morgan y, como le dije a él, me parece muy sano y además ameno y divertido tu estilo para chillar que el rey está desnudo. Creo que el mérito de que nuestra realidad política sea tan surrealista, no es tuyo: tú te limitas a contar lo que sucede. La única forma de obviar el problema es ser parte de él...
Saludos!
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