No tengo los antecedentes para salir en defensa del Intendente de la Cuarta Región y su instructivo respecto al vestuario que debe usar el personal de esa repartición pública, pero el episodio me trajo a la memoria algo parecido ocurrido en un Banco privado de este pais.
Hace unos 15 años, la Gerencia de Recursos Humanos de ese Banco, personas bastante abiertas de mente y liberales, se aburrieron de lo que ya se había convertido en una verdadera feria de vanidades, por no decir derechamente en un desfile de disfraces.
¿Como se reglamenta esto? ¿por donde pasa el límite entre las libertades individuales y la imagen corporativa?.
El cabeceo fue largo. ¿Cual es el largo tolerable de una falda expresado en centimetros?. Si la observada es una flaca de piernas largas el resultado es uno, pero si la observada es una gordita de trutos robustos el resultado es otro.¿Como enfrentamos las diferencias de clima?. ¿como se define el ridículo o la provocación?.
En ese Banco no se complicaron y decidieron uniformar a todas las mujeres de costo del Banco. ¿Pero como buscabamos algo que satisfaciera todos los gustos y anatomías?. Solución: una comisión de mujeres.
Aunque la comisión fue cambiada todos los años, incorporando a los mas variados estamentos, el uniforme nunca satisfizo a todas.
Pero ya se estaba en eso y disciplina es disciplina
Se estableció un calendario de que dia se usaba la falda A y cuales la falda B, cual color de blusa era para cada día y que circunstancias se debía mantener el blazer puesto.
Pero no se contaba con la voluntad de las féminas: Todos los dias muchas inventaban alguna chiva para no usar la blusa que correspondia ( se me manchó, no se me secó del lavado, etc)simplemente porque no les gustaba, con lo que el uniforme dejaba de ser uniforme.
Tras conversar, solicitar, exigir y presionar, ese Banco logró mantener los uniformes con cuantiosa multa cuando no se cumplía.
¿Problema resuelto?
Las huifas!. Comenzó la batalla de los accesorios. Al traje sastre azul una le ponía zapatos rojos fosforescentes, otra le atravesaba un cinturón ancho verde manzana y la tercera se colgaba mas colgajos que el negro de los Magníficos. La batalla terminó incorporando al uniforme dos pares de zapatos y prohibiendo los accesorios.
Pero el Banco no escarmentó. Unos años despues decidió sumarse a la corriente que imponía ir de sport el dia Viernes.
Ahora la batalla fue con los varones. ¿que entendemos por ir sport a la oficina?. Aunque parezca una exageración, no faltó el desubicado que llegó de hawaianas y bermudas, otro llegó con musculosa y un tercero con buzo deportivo.
Esta vez el Banco no estaba para negociaciones: O llegaban decentes o el "Viernes sport" se acababa. Decente se entendió que era con zapatos,con poleras o camisas con cuello y pantalones, dejando afuera jeans, zapatillas,buzos, etc.
Por eso, si bien festinar la decisión del Intendente parece divertido, y casi parece un despropósito que a la gente se le tenga que decir como vestir, no me atrevería a sumarme tan rápido a la lapidación del Intendente. En una de esas el cuento ya traía historia.....
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