Esta semana hemos tenido dos exquisitas muestras de la "defensa de la cultura necional".
Partamos por la decisión de la Camara de Diputados de imponer a todas las radioemisoras la obligación de programar dentro de sus emisiones un 20% de música chilena.
La iniciativa - que obviamente fue celebrada por sus impulsores - además de ser un atentado a las libertades individuales, ya que a partir de ahora escucho música a la pinta de los señores diputados, es una soberana estupidez ya que no consideró los entornos en que dicha iniciativa se da.
En primer lugar, hoy existen todas las emisoras que el dial permite (les recuerdo que se acortó la distancia entre frecuencias para poder meter mas)y, obviamente, para poder competir deben confeccionar "nichos" de mercado: unas tocan rock, otras se cargan a lo tropical, otras nostálgicas, etc. Dificulto que haya musica chilena (ni siquiera me pronuncio respecto a su calidad), para llenar tal cantidad de minutos.
En segundo lugar, porque hoy la tecnología nos permite colgarnos a las radios de internet o simplemente enchufarnos a nuestro IPod o MP3. Por ende, es probable que el consumo de radios baje si mi emisora favorita deja de tocar la musica que a mi me gusta. Basta con andar en Metro para darse cuenta, pero como los diputados no bajan a la realidad es probable que ni lo sepan....
Luego llegó el show de el Premio Nacional de Literatura.
Escandalo de los puristas porque ganó Isabel Allende, porque ella es "comercial".
En primer lugar, todo aquel que escribe espera ser leido (incluso los que escriben blogs), por lo que no me vengan los intelectuales con que se escribe para algo diferente que ser leido. Incluso clásicos como Shakespeare o Lope de Vega se esforzaron por vender su obras porque de otra manera simplemente no comian.
En segundo lugar, para que a alguien lo lean deben darse al menos dos condiciones: a) que el tema nos interese y b) que la narración sea entretenida.Asi que los "comerciales" al menos parten con 2 méritos
En tercer lugar, la literatura es un arte y como tal tiene un alto grado de subjetividad. Lo que para uno es genial para otro es un bodrio, y ambos tiene el legitimo derecho a tener su opinión. Cuando aparecen los ayatollahs que nos indican que leer y que no leer la cosa se pone peligrosa. De yapa quienes leemos a los "comerciales", pasamos a la categoria de idiotas irremediables
En cuarto lugar, porque detras de toda esta historia hay intereses de plata (tanto de los escritores como de las editoriales). De hecho el Premio Nacional de Literatura tuvo sus orígenes en la preocupación de la Sociedad de Escritores "por la orfandad social en la que vivían los escritores chilenos". Esta orfandad a la que aludían se refería básicamente a la incapacidad de vivir de sus derechos editoriales, o sea dicho en castellano, que vendian poco...(la cita es de la Ley que creo el Premio). Tal vez de ahi venga la bronca contra doña Isabel: ella que gana tantos dólares, le está quitando la plata a un patipelado....
Pero como no se trataba de subsidiar a cualquier vago que se las diera de literato, el texto estableció, que la distinción "sería otorgada a quien haya consagrado su vida al ejercicio de las letras y a "quien haya recibido la consagración por el juicio público". ¿hay forma mas clara para medir el juicio público que el volumen de ventas?
Para dirimir esto se creo un jurado integrado por 3 miembros: el rector de la Universidad de Chile, quien lo presidiría, un representante del Ministerio de Educación Pública y un delegado de la Sociedad de Escritores de Chile. Desde el año 1960, se amplió el jurado incluyendo un segundo representante de la Sociedad de Escritores de Chile y un miembro de la Academia Chilena de la Lengua.
Todos señores muy notables pero que, en definitiva, solo expresaban su opinión personal al opinar, o peor aun, se hacian cargo de las presiones políticas para santificar a uno u otro escritor.
Isabel Allende es una escritora que a nivel mundial solo debe estar por debajo de Neruda, por ende, cuando hablamos que "vende" no nos referimos al cagon mercado nacional. Ella solita , nuevamente con la excepción de Neruda, vende mas que los casi 50 ganadores del Premio Nacional en toda su historia.
Finalmente un toque personal. Me precio de ser un buen lector, pero revisando los ganadores del Premio Nacional, hay algunos que ni siquiera me traen a la memoria un título (ni siquiera que lo haya leido)...y los que se me viene a la memoria son aquellos que debimos leer por obligación en el colegio hace 40 años atras. Otros muy enzalzados, cuando los lei los encontré un bodrio.
Bien por doña Isabel!!. Al menos que de vez en cuando los siuticos tengan una derrota......
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