Esta semana había pensado comentar algunos aspectos de la encuesta que hizo Libertad y Desarrollo, en especial, aquellos aspectos vinculados al temor a perder el empleo. Sin embargo, las declaraciones del Ex Juez Juan Guzmán me parecieron demasiado impactantes como para dejarlas pasar.
Por muchos años el juez Guzmán representó para muchos chilenos el simbolo de una lucha desesperada por que imperara justicia en nuestro país. La lucha de un hombre solo e indefenso contra la dictadura y el tremendo aparato que la defendía (leyes hechas a medida, una prensa favorable y una corte Suprema no muy dispuesta a jugarsela), armado tan solo de su honestidad, una solida actitud moral y sus vastos conocimientos del Derecho.
Pero tambien representó la discreción y la prudencia que debe tener un buen juez. En momentos en que fue atacado despiadadamente guardó silencio y continuó calladamente su trabajo, avanzando cada día un poquito en desenmascarar las pilatunadas de Don Augusto. Con una tremenda humildad dió expresión real a la frase biblica de "poner la otra mejilla".
Esto no era gratis y mas temprano que tarde debería pagar el precio y dejar el Poder Judicial. Pero eso él lo sabía, lo que hacía aun mas heroica su actitud. Finalmente, cuando lo inevitable ocurrió, le Juez Guzmán se fue con el reconocimiento de muchos chilenos que sabiamos que ese era un castigo por sus esfuerzos, lo que hizo mas grande su sacrificio.
Desgraciadamente, al parecer, esto golpeó severamente al Sr. Juez y lo dejó con un resentimiento que ha ido aflorando con fuerza y virulencia creciente. Primero le empezó a gustar hacer declaraciones, luego se creyó el cuento del "Juez Garzón Chileno" y hoy, ya sin ningun tipo de cautela, tomó el ventilador y cargó con quien le pusieron por delante.
Primero, rompió la norma de prudencia de no disparar a la bandada. Los Jueces de la Corte Suprema no son arcangeles, pero tampoco son demonios. Tampoco la conducta de algunos puede generalizarse para todos, tanto en lo bueno como en lo malo. Son seres humanos cuyo mayor falta fue haber sido cobardes cuando había fundadas razones para sentir miedo. Son seres humanos que, como buenos chilenos, suelen ser buenos amigos de sus amigos. Son seres humanos que tambien echan una canita la aire de vez en cuando. Si disparar a la bandada es desaconsejable para cualquier ser humano, para una persona de la formación juridica del Juez Guzmán resulta inaceptable.
En segundo lugar, denunció hechos que son censurables, pero no obligadamente delitos. Que el Ministro de la Suprema baile en pelotas en un prostíbulo de mala muerte puede no ser elegante, pero tampoco es para armar un escandalo, sobretodo si el hecho había pasado piola.
En tercer lugar, para que la justicia sea justa debe ser oportuna. La sensación que quedó de las declaraciones es que estabamos escuchando historias viejas y con protagonistas viejos. Si no eran delito, ¿a titulo de que sacarlas? y si eran delitos, ¿por que no se denunciaron oportunamente?.
En conclusión, no hemos escuchado nada nuevo que no se haya dicho antes de miembros del Poder Judicial, pero tampoco se aportaron con un fin constructivo. O sea, dicho en castellano chileno, el Juez salió a tirar mierda simplemente para darse un gustito y botar parte del veneno que le corroe el alma.
Por eso, en aras del recuerdo que tenemos de su noble tarea de años, del respeto que se ganó por su actitud digna y para no seguir basureandose a si mismo, por favor Juez Guzmán, callese
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