19 de mayo de 2006

Frivolidades legislativas

Suelo ser crítico con nuestros políticos por considerar que, en general, son frívolos para ejercer la labor que sus electores le encomendaron: enfrentar los problemas que afectan la sociedad y legislar para dar solución a estos temas. Esta frivolidad se manifiesta en la tendencia a expresar opiniones sin un acabado estudio del tema (todo sea por el minuto en TV) o en legislar sin observar los efectos colaterales de la ley.

Esta semana hemos sido testigos de dos episodios en esa línea.

Primero, don Pedro Muñoz es sorprendido estudiando concienzudamente las curvas de algunas apetitosas damas en plena sesión del Senado de la República. No estoy en contra que lo haga, pero al hacerlo en un lugar público corría el riesgo de que alguien lo sorprendiera en tan entretenida pero improductiva tarea. Y fue lo que le pasó. Pero peor me resultó su excusa: lo hacía porque estaba aburrido en la sesión y porque prestar atención a lo que decía algun colega no tenía ninguna importancia, ya que todos ya tenían una decisión tomada.

En la fracesita del honorable hay dos elementos que quiero destacar.

Uno, ¿Don Pedro estudió el Proyecto de Subcontratación y se compenetró en todas las aristas del problema o solo se limitó a esperar a que su jefe de bancada le indicara como debía votar?. No me gustaría que don Pedro, al igual que su colega Sabag hace algunos meses, salga diciendo despues que no sabía que la ley tenia tal o cual pero...

Dos, si ya todos tienen tomada su decisión, y nada de lo que se diga hará cambiar de postura a nadie ¿que sentido tiene una sesión kilométrica en que todos hablan pero nadie se escucha?. Mejor entramos, votamos y vamos a otra..

El otro episodio lo protagoniza el Senador Ominami, quien solicitó que se legisle sobre la información comercial, ya que " mas de un millón de chilenos está excluído del crédito formal".

Lo primero que me llama la atención es que sobre esa materia se legisló hace menos de 5 años. ¿Por que la legislación existente no es suficiente y se debe legislar de nuevo?. ¿Que pasó que el problema no quedó resuelto?

Lo segundo que llama la atención es la cifra esgrimida por el senador. En las pasadas elecciones presidenciales votaron casi 7 millones de chilenos. Si a esa cifra le agregamos los no inscritos, deberíamos estar cerca de los 8,5 millones de chilenos mayores de 18 años. Pero a esa cifra hay que restarle los chilenos que no son sujetos de crédito en razón a sus ingresos, ajeno a cual sea la calidad de su DICOM (estudiantes, dueñas de casa, ancianos, cesantes, indigentes, etc) y por muy buena voluntad que le ponga, me cuesta creer que la masa de sujetos de créditos supere los 6 millones. ¿Me va a decir el senador Ominami que uno de cada seis no es sujeto de crédito por culpa de DICOM?. Si sus cifras son ciertas, los Bancos no solo dejarían de tener las utilidades que han tenido sino que, además, habrían quebrado hace rato.

Como si fuera poco, la legislación actual contempla que los deudores hipotecarios a los que se les remata la casa, no se les puede dejar deuda castigada.

En tercer lugar, el senador Ominami dice que legislar al respecto favorece a los mas pobres. Si los estudiantes, mujeres dueñas de casas, ancianos, cesantes e indigentes no acceden al crédito por razones de renta ¿En que los beneficia que se elimine el DICOM?

En cuarto lugar, Ominami señala que el principal problema es el costo de aclarar los protestos. La verdad es que los Bancos no exigimos la aclaración en DICOM, exigimos que se acredite el pago de la deuda y para ello basta el comprobante de pago emitido por el acreedor que informó la deuda.

En quinto lugar, Ominami señala que los informes comerciales constituyen un factor de discriminación de los deudores. Pero, ¡por favor, si ello es obvio!: primero, porque la plata que prestan los bancos en alto porcentaje es de terceros y "la" tarea de los bancos es elegir (o discriminar como prefiere decir el senador) aquellos clientes que tiene mejor probabilidad de pago; y segundo, porque no pueden tener igual precio, créditos con distinto riesgo. Podrá sonar poco político, pero el crédito - por definición - es discriminatorio. Mas aun, si no se discrimina, el buen pagador pagará precio mas alto.

Desde el punto de vista de las siempre beatificadas Pymes, el DICOM es el único antecedentes que le permite conocer la conducta de pago de sus clientes. Por ende, DICOM favorece a una mejor política de créditos de las Pymes y a defender el escualido capital de trabajo de estas empresas. Les recuerdo que el Boletin Comercial nace del comercio, y no de los Bancos

Mi pregunta es ¿Por que debemos pasarnos legislando en favor de los que NO cumplen con sus compromisos?. ¡Cuidado! En mi opinión, si no incentivamos en todos los aspectos de la vida el respeto a los compromisos contraidos (desde llevar la tarea al colegio) dificilmente podremos jugar en las ligas mayores.

No hay comentarios.: