Hemos visto en las últimas dos semanas una verdadera hemorragia de declaraciones con motivo de los cien dias de gobierno de la Sra. Bachelet: el gobierno congratulándose por lo buenos que han sido, la Concertación evaluando los próximos pasos y la Alianza marcando el desastre de estos días.
Si pensamos que el gobierno de la sra. Bachelet debe durar mil cuatrocientos sesenta días, resulta a todas luces una exageración la evaluación de los 100 días. Entre que los ministros conocieron a sus colaboradores y se enteraron de los problemas pendientes creo que ni siquiera han tenido la oportunidad de acostumbrarse a su nuevo sillón.
Sin embargo, creo que esto no es casual.
La llegada de la Sra. Bachelet a La Moneda es esencialmente un proceso mediático y, por ende, al igual que la teleserie, tiene que tener una continua sucesión de hechos que nos permita mantener el rating alto.
El problema es que dicha estrategia se enfrenta con dos problemas: por un lado, la competencia tambien trata de hacer hechos mediáticos (que los diga los pinguinos) y por otro, no siempre los libretistas del lado propio son capaces de mantener la atención del público.
Asi, enfrentar los problemas con comisiones puede ser una buena estrategia hasta que la comisión debe dar cuenta de su gestión, entonces nos damos cuenta que la comisión ( si ha trabajado en serio) va a decir lo que todos esperabamos que diría y las discrepancias entre los distintos actores siguen siendo las mismas. Y el suspenso se acaba.
Ya pasó con la Comisión que revisa el sistema electoral y parece que con la Comisión Previsión va a pasar lo mismo. En el segundo caso, al menos estamos descubriendo que los problemas no pasan por el sistema de AFP, sino que por deficiencias del regimen laboral.
El otro problema de gobernar con el rating en la vista, es que todos quieren ser primeras estrellas, entonces se agudiza el síndrome de salir diciendo cualquier cosa, pero siempre que sea por la TV. Monumento de ello fue la actuación de la "bancada mediática" en La Paz.
Por otro lado es casi seguro que la Presidenta enfrentará problemas en los próximos meses con la salud y Codelco. Y si a ellos les va bien, van a haber muchos mas interesados en poner sus intereses encima de la mesa.
Creo que lo mas importante es observar si la nota de la Presidenta cayó solo porque los pinguinos los pillaron por sorpresa. Tengo la impresión es que el problema es mas serio: a los que no nos gustó la sra Bachelet como candidata, sigue sin gustarnos como Presidenta. Pero tambien veo mucho desencanto entre aquellos que si votaron por ella. Tal vez se esté dando aquello de que de las grandes esperanzas nacen las grandes desilusiones.
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