16 de octubre de 2006

Justicia divina

Esta semana ha ocurrido un hecho noticioso que no pude dejar escapar porque me reafirma en el concepto básico de este blog: la parte sabrosa siempre está en lo ridículo.

Vamos a los hechos. Un joven de Ercilla fue sorprendido hurtando en la casa parroquial. El señor cura, respetuoso de la ley, hizo el denuncio respectivo y el joven fue detenido por carabineros. Sin embargo, el noble presbítero, consideró que el delito cometido no era tan grave como para que todo el peso de la ley aplastara al pobre mozalbete y abogó ante el señor juez para que la pena aplicada fuese misericordiosa.

Y aqui comienza lo pintoresco. El señor juez dictó como sentencia que el joven ercillano debe asistir a misa todos los domingos durante todo un año.

Mi calidad de agnóstico no me hace muy hincha de las misas, pero nunca - ni en el peor ataque de intolerancia religiosa- se me habría ocurrido que una misa sea una pena (lease un castigo) que un ciudadano deba enfrentar por infringir la ley.

Miremos el caso ahora desde otra perspectiva. Si el acusado es católico ferviente y se le condena a asistir a misa dominical durante un año, debemos entender que se le está premiando, por lo que la decisión del juez sería una aberración jurídica

Resuelto esto tenemos que ver los criterios con que se graduará este castigo: asi como hay un año de misas dominicales, podríamos tener 3 meses de misas mas 4 rosarios, o tal una semana de misas diarias mas 3 padrenuestros.

¿Como hacemos equivalentes ritos diversos?: dos misas católicas son igual a una misa anglicana, 3 ceremonias musulmanas son equivalentes a 2 ritos judios, 5 ceremonias budistas son equivalentes a dos ceremonias hinduistas. En lo personal, dejaría para los castigos mas severos las misas ortodoxas ¡es que son tan latosas!.

Por otro lado, me he enterado que la familia del acusado profesa la religión cristiano evangélica, por ende, el señor juez no solo convirtió el principal rito católico en castigo sino que además violenta las creencias del acusado al obligarlo a asistir a un rito distinto al de su fe.

¿Que pasa si a los 3 meses el mocoso decide no ir mas a la iglesia?. Supongo que estará en desacato ante la ley y el señor juez algo deberá hacer, pero tambien deberá considerarse que ya cumplió parte de la pena. ¿Deberemos llevar el caso a la Corte de Apelaciones?

Pintoresco ¿no?

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