25 de noviembre de 2006

Concer ¿que?

Obviamente la noticia de la semana han sido los tiras y aflojas para señalar si a la Concertación le queda vida o está en etapa terminal. En tal sentido , creo que quien ha precisado en muy buena forma la situación del enfermo es el Senador Pizarro: "se encuentra en riesgo".

Tratemos de precisar algunas afirmaciones.

¿Es posible que los coletazos de los escandalos Chiledeportes, u otros que aparezcan en los próximos días, determine que los electores decidan por un cambio de coalición gobernante?. En mi modesto entender es perfectamente posible, al menos por las siguientes razones:

a) Los márgenes con que han ganado Lagos a Lavin y Bachelet a Piñera son perfectamente remontables. Basta que un 3 o 4% de los electores cambie de filas para que ello ocurra.

b) No sería primera vez en la historia que un episodio de caracter delictual marque un brusco viraje del electorado. Le pasó a Billy Brandt en Alemania (un espia en su gobierno), a Valery Giscard D'Esteing en Francia (platas, al igual que acá), a Nixon en Estados Unidos (no creo que merezca mas comentarios), a la DC italiana (al punto que simplemente desapareció). Mas aun, entre mejor funciona el sistema democrático mas posible es el cambio.

¿Está la Concertación en fase terminal?
Creo que hay que mirar el problema en dos planos que a la larga terminan juntándose, pero que en el corto plazo se mueven en forma distinta: por un lado, TODAS las encuestas muestran que la Concertación sigue contando con un caudal electoral importante y una adhesión afectiva, por otro, está claro que perdió su "razón de ser".

Usemos un poco el dicccionario y la historia

Concertación es, según el diccionario, el esfuerzo de unidad que hacen personas diferentes con el fin de alcanzar un objetivo comun. La historia es clarita: el año 1989, nos pusimos detrás de la Concertación todos aquellos que, por muy variadas razones, creíamos que Pinochet debía irse para su casa y volver a la práctica democrática.

El gobierno de don Pato fue un monumento a ello: prudencia, generosidad y esfuerzos "dentro de lo posible", don Eduardo continuó por esa senda pero abriendo cada día un poco mas la puerta. El episodio de Virginia Waters y la llegada de don Ricardo parecían demostrar que parte importante de la tarea ya estaba hecha. Sinceramente creo que si don Ricardo no fuera don Ricardo, Lavin pudo haber ganado en esa vuelta.

Desgraciadamente, de ese ligero bochorno no se aprendió absolutamente nada:

Mientras las elecciones de don Eduardo y don Ricardo como candidatos de la Concertación fueron en base a una creciente participación de "la gente" en primarias cada vez mas masivas, doña Michelle es producto de las encuestas y de los cambulloneos partidarios, al punto que un presidente de partido la prefiere a ella antes que a su rival interno.

Si el tema electoral lo vemos a nivel de parlamentarios el drama es aun mayor: cerca del 60% de nuestros diputados están en sus curules desde el regreso a la democracia con una cada vez mas dificil posibilidad de reemplazarlos. La sobrevivencia de estos caballeros pasa por la capacidad de mantener activas sus "maquinas", entonces , ¿que nos puede sorprender de los "operadores políticos"?

Cumplidas la mayoría de las tareas democratizadoras, ¿cuales eran esos nuevos objetivos unificadores? Ninguno. Total si ya tenemos ganada la elección para que nos molestamos tratando de hacer un programa.

Entonces, el problema de la Concertación hoy es que sobre los grandes problemas no hay visiones comunes sea por problemas valóricos (divorcio, aborto, sexualidad adolescente, eutanasia, etc) o porque se tiene concepciones de la Economía y del Estado diferente (Salud, Previsión, Educación, Energía, etc).

Si sobre los grandes problemas no hay visiones comunes y tocarlos es fuente de conflicto solo nos queda hablar de los problemas menores. El problema es que dificilmente se motiva hablando de lo que a nadie le importa.

Finalmente, hay un problema humano que no es despreciable. Los servidores públicos que ejercieron durante los primeros años de los gobiernos de la Concertación eran personas que venían de la sacrificada lucha contra la dictadura y que venían al gobierno a "ayudar" con un muy baja expectativa de beneficio personal. Hoy el gobierno es una carrera muy atractiva para "operadores" que en el mercado laboral corriente no tienen cabida o para profesionales jovenes que ven en algunos cargos la vitrina y el punto de contacto con los privados que los contrataran mañana en mejores condiciones.

Lo que se haga en los próximos años determinará si es aun posible reencantar o la Concertación será solo un esfuerzo colectivo de defensa de prebendas de unos pocos..

18 de noviembre de 2006

Recalentando las sobras

Esta semana no trajo nada novedoso y seguimos dándole vueltas a Chiledeportes y cualquier otra actuación estatal que huela- aunque sea solo levemente- a corrupción. Por tal motivo, al igual que una buena dueña de casa no me queda otra que preparar un recocido con lo que quedó de la semana pasada.

Lo primero que vale la pena mencionar es la repentina amnesia que les bajó a todos los que fueron candidatos a parlamentarios respecto a quien les hizo los diferentes elementos de su propaganda. Claro, es comprensible. No vaya ser que nos confundamos y digamos un tipo distinto que las facturas que le mandamos al Servel.

Otro episodio destacable es el famoso mail de Chiledeportes. Al principio pareció que solo era "un borrador" del operador PPD, pero a estas alturas del partido mas parece una cadena: No hubo cristiano que no recibió copia. Supongamos por un instante que es cierto ¿Por que necesitaba decirlo a tanta gente? ¿Tal vez el tipo hacía algo de rutina y no se sentía haciendo algo incorrecto?.

Luego tenemos el show de la Presidenta. ¿por que necesitaba ir a la casa de Flores?. Según mis escualidos conocimientos de protocolo, era él el que debía haber ido a La Moneda, Si el tema se quería tratar con confidencialidad se podía hacer por teléfono ( o las lineas de La Moneda no son fiables?) o a través de terceros de confianza.

Fuera del "error" protocolar, mandó a la punta del cerro la teoría de que solo se vinculaba con los partidos por la vía institucional.

El broche de oro lo puso con la comisión secreta. Tratándose de una comisión cuyo tema central es la transparencia la frasecita resulta francamente kafkiana.

O sea, ahora tenemos tribunales investigando, comisión de diputados investigando, comisión secreta proponiendo soluciones y sumarios internos buscando culpables. Lo pintoresco es que las encuestas de opinión pública reflejan parejitas que la ciudadanía cree que no va a pasar nada.

11 de noviembre de 2006

Con la autoestima hecha pasta

En general, me considero un tipo con la autoestima sólida. Sin embargo, esta semana la clase política me la he hecho pebre, simplemente por la vía de escuchar tantas tonterías que al final me hacen vacilar si el nivel de comprensión es el adecuado y soy yo el culpable de no entender a tan iluminadas mentes. Mas aun , cuando los protagonistas dicen sus afirmaciones con una cara de inteligentes impresionantes.

Empecemos con el actor principal: Don Guido

En primer lugar, nos ha convencido que lo que cualquier comerciante de este pais sabía en cuanto a la utilización de las facturas estaba equivocado. Asi que todos deberemos bajar rapidamente Facturas versión 3.2 para comprender cabalmente los argumentos de don Guido.

Luego en un avance notable del derecho penal, nos demostró que cuando un adversario es culpable del mismo delito, él pasa a ser automáticamente inocente.

Finalmente, descubrimos que todo el lio de las facturas es culpa de la Asociación de Isapres que le infiltró un agente en su comando para destruir su imagen.

Luego le tocó el turno al Director de Impuestos Internos quien a título de escopeta y sin que nadie lo apurara salió declarando que el Honorable era inocente de delito tributario. ¿No era mas razonable esperar un poquito mas y contar con algunos datos adicionales?. Dos dias despues tuvo que salir a matizar agregando que si descubría algun nuevo, su opinión podía cambiar.

El senador Flores bajó del limbo y descubrió que el partido en que milita hace mas de 10 años, por el cual es senador ya cinco y que hace tan solo unos meses quizo presidir, es una "camorra". ¿Tanto cambio el PPD en estos meses?, ¿Tan ciego estaba el Sr. Flores?. Y yo que en mi inocencia pense que don Fernando estaba aprovechando una largamente esperada oportunidad de sacarle la cresta a un aborrecido adversario....

El Sr. Bitar nuevamente nos dió una nueva muestra de su tantas veces usada retórica: El no abandona. ¿No abandona que? ¿al PPD?, ¿al amigo en desgracia?, ¿O el sillón que se está moviendo como loco?. La explicación fue tan críptica y mala como cuando nos explicó el año pasado que la Educación en este país iba como avión.

La pobre señora Depassier ya no sabe para donde mirar cuando le prenden las camaras al frente. Creo que aun no se repone del shock y francamente no tiene idea de que marca es el camión que le pasó por arriba. A estas alturas del partido creo que destituirla es un acto de bondad...

Faltaba el show de nuestros inefables diputados. Partieron la semana fantástico: en general, críticos a lo ocurrido, con prudencia en las declaraciones y llamando a formar una Comisión que investigue todos los actos de corrupción que se están dando. Pero eso era demasiado para ellos: Primero los de la Alianza pasaron el platillo: Si a la comisión, pero siempre que el Presidente sea nuestro (al fin , no nos vamos a farrear una oportunidad de estar en la Tv todos los días por 15 dias). Luego los amigos concertados dieron una libre interpretación a la Constitución y decidieron que no podía haber comisión mientras los tribunales investigaran. Obviamente, oportunos llamados telefónicos convencieron a varios que esa era la línea correcta.

Luego el Ministro del Interior, Jefe del Gabinete, don Belisario, se convierte en un analista constitucionalista y determina que no se requiere de Comisión. Con eso no fue necesario preguntar desde donde la habían llegado las instrucciones a los diputados para que borraran sus firmas rapidito.

Como ya el ambiente se había chacreado, el diputado Ascencio salió declarando que a este gobierno le falta conducción. Yo estoy de acuerdo, pero no soy diputado de Gobierno.

Finalmente doña Chol llega con la gran solución para resolver los problemas de la corrupción y del control en los organismos públicos. ¿adivinó? ¡Correcto! una comisión. Pero lo mejor de la comisión de la Chol es su composición: puros abogados. Ni un solo contador auditor, ni un solo ingeniero comercial con experiencia en administración de empresas, ni un solo ingeniero civil industrial especialista en procesos y gestión. O sea, solución a la chilena: hagamos una ley y el problema se arreglará solo.

Estoy deprimido. Soy demasiado tonto para entender a los políticos

4 de noviembre de 2006

Una película demasiado vista

Cuando el sábado pasado me senté a escribir el blog de la semana, el show de Chiledeportes recien comenzaba por lo que preferí hablar de las dietas forzadas a la que nos someten los especialistas, tema al que algo de humor se le podía sacar. Tras una semana, está claro que el tema de Chiledeportes no tiene nada de gracioso.

Pero, ¿que se puede decir que no se haya dicho o que sea una obviedad?. Lo ocurrido en Chiledeportes es el remake de otras películas que ya hemos visto demasiadas veces y que desgraciadamente se está haciendo cada vez mas frecuente.

En primer lugar, está claro como el agua que cuando algunos, por allá por Noviembre de 2005, opinamos que el gobierno estaba tirando toda la carne a la parrilla para asegurar la elección de doña Michelle, no estabamos tan desorientados. Era evidente para cualquier observador con algun grado de objetividad que en la elección del año pasado vivimos una intervención electoral que no se había visto en ninguna de las elecciones anteriores con la Concertación en el poder. Lo triste es que no solo fue el prestigio y carisma de Lagos. En tan solo 6 meses de gobierno ya se han destapado dos episodios en que se ha sorprendido a los "operadores políticos" -eufemismo con que se conoce a quienes hacen el trabajo sucio de la política- con las mangas arremangadas y con las manos profundamente metidas en la masa.

En segundo lugar, y retomando el tantas veces comentado tema del rol del Estado, está claro que si no hacemos cirugía mayor seguiremos viendo episodios de como los dineros de todos los chilenos salen a responder a los intereses de unos pocos. Si la plata es para campañas electorales o para el bolsillo de inescrupulosos la verdad es que no tiene una gran importancia: igual estamos ante un robo. No puede ser que Chiledeportes esté por segunda o tercera vez cuestionado por lo mismo. No tengo memoria de todos los episodios ocurridos en 17 años, pero en un rápido recorrido encontraremos los desmalezados de Enap, los sobresueldos de la misma, el Davilazo en Codelco, el jarrón de Corfo, El Mop Gate, las plantas de revisión en Rancagua, las platas para los empleos de la Quinta Región y los innumerables alcaldes cuestionados por manejos de platas. Lo que si estoy seguro es que este proceso ha ido in crecendo a lo largo de los años.

En tercer lugar llegamos al capítulo Girardi

No conozco personalmente a don Guido pero si puedo decir que a lo largo de los años ha logrado convertirse en el arquetipo del nuevo político: el político mediático. Aquel que es capaz de vender a su abuelita con tal de tener un minuto en horario prime de televisión. Aquel que no opina despues de una reflexión sobre un tema, sino que saldrá diciendo aquello que las encuestas le dijieron que produciría un mayor impacto. Aquel que jamás perderá la oportunidad de hacer mierda a un adversario eventual, incluso si la pobre víctima pertenece a sus propias filas. Aquel que está convencido que el mundo gira en torno suyo. En resumen, un depredador en la política.

Entonces no nos puede sorprender la diferente reacción de don Guido respecto a sus compañeros diputados del PPD. Los primeros se muestran sorprendidos y esquivan la prensa está contar con antecedentes para poder salvar la cara. Don Guido practica la vieja estrategia de que la mejor defensa es el ataque y sale a dar la cara, pero no para explicar razonablemente lo que pudo ser un accidente o con genuino arrepentimiento someterse al juicio de la opinión pública. Don Guido da la cara porque sigue estando en la TV, aunque sea diciendo leseras y sale a buscar el empate politico: si yo soy un ladrón entonces debe haber otro del lado contrario que tambien lo sea. Para el Sr. Girardi, ilustre Senador de la República, la posibilidad de haber incurrido en delitos es tan solo un lamentable error. Mas aun , si el mismo delito lo cometió un adversario queda automáticamente exculpado. Con esa lógica, no nos sorprenda cuando un delincuente salga diciendo que "solo quería matarlo un poquito".

Además, don Guido no debe olvidar que cuando el león está herido las hienas se dan un festín. Ya hay varios con la servilleta amarrada al cuello...

Finalmente, la reacción de nuestra nunca bien ponderada clase política. Primero tiramos caca para todos los lados para mostrar que los culpables están en el otro partido. Despues cuando percibimos que esto va dejar salpicados y sucios a todos, entonces salimos haciendo llamados a la "unidad". ¿Que unidad? ¿la del silencio culpable? ¿La del "caiga quien caiga" que ya hemos escuchado hasta la saciedad?. ¿O la legislación hecha a tontas y a locas y que el tiempo termina por demostrar que no sirve para nada?

Bueno, que le vamos a hacer, es el triste destino de las coaliciones que se quedan demasiado rato en el poder. Pero mas triste aun, es que este país no tiene alternativas