4 de noviembre de 2006

Una película demasiado vista

Cuando el sábado pasado me senté a escribir el blog de la semana, el show de Chiledeportes recien comenzaba por lo que preferí hablar de las dietas forzadas a la que nos someten los especialistas, tema al que algo de humor se le podía sacar. Tras una semana, está claro que el tema de Chiledeportes no tiene nada de gracioso.

Pero, ¿que se puede decir que no se haya dicho o que sea una obviedad?. Lo ocurrido en Chiledeportes es el remake de otras películas que ya hemos visto demasiadas veces y que desgraciadamente se está haciendo cada vez mas frecuente.

En primer lugar, está claro como el agua que cuando algunos, por allá por Noviembre de 2005, opinamos que el gobierno estaba tirando toda la carne a la parrilla para asegurar la elección de doña Michelle, no estabamos tan desorientados. Era evidente para cualquier observador con algun grado de objetividad que en la elección del año pasado vivimos una intervención electoral que no se había visto en ninguna de las elecciones anteriores con la Concertación en el poder. Lo triste es que no solo fue el prestigio y carisma de Lagos. En tan solo 6 meses de gobierno ya se han destapado dos episodios en que se ha sorprendido a los "operadores políticos" -eufemismo con que se conoce a quienes hacen el trabajo sucio de la política- con las mangas arremangadas y con las manos profundamente metidas en la masa.

En segundo lugar, y retomando el tantas veces comentado tema del rol del Estado, está claro que si no hacemos cirugía mayor seguiremos viendo episodios de como los dineros de todos los chilenos salen a responder a los intereses de unos pocos. Si la plata es para campañas electorales o para el bolsillo de inescrupulosos la verdad es que no tiene una gran importancia: igual estamos ante un robo. No puede ser que Chiledeportes esté por segunda o tercera vez cuestionado por lo mismo. No tengo memoria de todos los episodios ocurridos en 17 años, pero en un rápido recorrido encontraremos los desmalezados de Enap, los sobresueldos de la misma, el Davilazo en Codelco, el jarrón de Corfo, El Mop Gate, las plantas de revisión en Rancagua, las platas para los empleos de la Quinta Región y los innumerables alcaldes cuestionados por manejos de platas. Lo que si estoy seguro es que este proceso ha ido in crecendo a lo largo de los años.

En tercer lugar llegamos al capítulo Girardi

No conozco personalmente a don Guido pero si puedo decir que a lo largo de los años ha logrado convertirse en el arquetipo del nuevo político: el político mediático. Aquel que es capaz de vender a su abuelita con tal de tener un minuto en horario prime de televisión. Aquel que no opina despues de una reflexión sobre un tema, sino que saldrá diciendo aquello que las encuestas le dijieron que produciría un mayor impacto. Aquel que jamás perderá la oportunidad de hacer mierda a un adversario eventual, incluso si la pobre víctima pertenece a sus propias filas. Aquel que está convencido que el mundo gira en torno suyo. En resumen, un depredador en la política.

Entonces no nos puede sorprender la diferente reacción de don Guido respecto a sus compañeros diputados del PPD. Los primeros se muestran sorprendidos y esquivan la prensa está contar con antecedentes para poder salvar la cara. Don Guido practica la vieja estrategia de que la mejor defensa es el ataque y sale a dar la cara, pero no para explicar razonablemente lo que pudo ser un accidente o con genuino arrepentimiento someterse al juicio de la opinión pública. Don Guido da la cara porque sigue estando en la TV, aunque sea diciendo leseras y sale a buscar el empate politico: si yo soy un ladrón entonces debe haber otro del lado contrario que tambien lo sea. Para el Sr. Girardi, ilustre Senador de la República, la posibilidad de haber incurrido en delitos es tan solo un lamentable error. Mas aun , si el mismo delito lo cometió un adversario queda automáticamente exculpado. Con esa lógica, no nos sorprenda cuando un delincuente salga diciendo que "solo quería matarlo un poquito".

Además, don Guido no debe olvidar que cuando el león está herido las hienas se dan un festín. Ya hay varios con la servilleta amarrada al cuello...

Finalmente, la reacción de nuestra nunca bien ponderada clase política. Primero tiramos caca para todos los lados para mostrar que los culpables están en el otro partido. Despues cuando percibimos que esto va dejar salpicados y sucios a todos, entonces salimos haciendo llamados a la "unidad". ¿Que unidad? ¿la del silencio culpable? ¿La del "caiga quien caiga" que ya hemos escuchado hasta la saciedad?. ¿O la legislación hecha a tontas y a locas y que el tiempo termina por demostrar que no sirve para nada?

Bueno, que le vamos a hacer, es el triste destino de las coaliciones que se quedan demasiado rato en el poder. Pero mas triste aun, es que este país no tiene alternativas

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