Obviamente la noticia de la semana han sido los tiras y aflojas para señalar si a la Concertación le queda vida o está en etapa terminal. En tal sentido , creo que quien ha precisado en muy buena forma la situación del enfermo es el Senador Pizarro: "se encuentra en riesgo".
Tratemos de precisar algunas afirmaciones.
¿Es posible que los coletazos de los escandalos Chiledeportes, u otros que aparezcan en los próximos días, determine que los electores decidan por un cambio de coalición gobernante?. En mi modesto entender es perfectamente posible, al menos por las siguientes razones:
a) Los márgenes con que han ganado Lagos a Lavin y Bachelet a Piñera son perfectamente remontables. Basta que un 3 o 4% de los electores cambie de filas para que ello ocurra.
b) No sería primera vez en la historia que un episodio de caracter delictual marque un brusco viraje del electorado. Le pasó a Billy Brandt en Alemania (un espia en su gobierno), a Valery Giscard D'Esteing en Francia (platas, al igual que acá), a Nixon en Estados Unidos (no creo que merezca mas comentarios), a la DC italiana (al punto que simplemente desapareció). Mas aun, entre mejor funciona el sistema democrático mas posible es el cambio.
¿Está la Concertación en fase terminal?
Creo que hay que mirar el problema en dos planos que a la larga terminan juntándose, pero que en el corto plazo se mueven en forma distinta: por un lado, TODAS las encuestas muestran que la Concertación sigue contando con un caudal electoral importante y una adhesión afectiva, por otro, está claro que perdió su "razón de ser".
Usemos un poco el dicccionario y la historia
Concertación es, según el diccionario, el esfuerzo de unidad que hacen personas diferentes con el fin de alcanzar un objetivo comun. La historia es clarita: el año 1989, nos pusimos detrás de la Concertación todos aquellos que, por muy variadas razones, creíamos que Pinochet debía irse para su casa y volver a la práctica democrática.
El gobierno de don Pato fue un monumento a ello: prudencia, generosidad y esfuerzos "dentro de lo posible", don Eduardo continuó por esa senda pero abriendo cada día un poco mas la puerta. El episodio de Virginia Waters y la llegada de don Ricardo parecían demostrar que parte importante de la tarea ya estaba hecha. Sinceramente creo que si don Ricardo no fuera don Ricardo, Lavin pudo haber ganado en esa vuelta.
Desgraciadamente, de ese ligero bochorno no se aprendió absolutamente nada:
Mientras las elecciones de don Eduardo y don Ricardo como candidatos de la Concertación fueron en base a una creciente participación de "la gente" en primarias cada vez mas masivas, doña Michelle es producto de las encuestas y de los cambulloneos partidarios, al punto que un presidente de partido la prefiere a ella antes que a su rival interno.
Si el tema electoral lo vemos a nivel de parlamentarios el drama es aun mayor: cerca del 60% de nuestros diputados están en sus curules desde el regreso a la democracia con una cada vez mas dificil posibilidad de reemplazarlos. La sobrevivencia de estos caballeros pasa por la capacidad de mantener activas sus "maquinas", entonces , ¿que nos puede sorprender de los "operadores políticos"?
Cumplidas la mayoría de las tareas democratizadoras, ¿cuales eran esos nuevos objetivos unificadores? Ninguno. Total si ya tenemos ganada la elección para que nos molestamos tratando de hacer un programa.
Entonces, el problema de la Concertación hoy es que sobre los grandes problemas no hay visiones comunes sea por problemas valóricos (divorcio, aborto, sexualidad adolescente, eutanasia, etc) o porque se tiene concepciones de la Economía y del Estado diferente (Salud, Previsión, Educación, Energía, etc).
Si sobre los grandes problemas no hay visiones comunes y tocarlos es fuente de conflicto solo nos queda hablar de los problemas menores. El problema es que dificilmente se motiva hablando de lo que a nadie le importa.
Finalmente, hay un problema humano que no es despreciable. Los servidores públicos que ejercieron durante los primeros años de los gobiernos de la Concertación eran personas que venían de la sacrificada lucha contra la dictadura y que venían al gobierno a "ayudar" con un muy baja expectativa de beneficio personal. Hoy el gobierno es una carrera muy atractiva para "operadores" que en el mercado laboral corriente no tienen cabida o para profesionales jovenes que ven en algunos cargos la vitrina y el punto de contacto con los privados que los contrataran mañana en mejores condiciones.
Lo que se haga en los próximos años determinará si es aun posible reencantar o la Concertación será solo un esfuerzo colectivo de defensa de prebendas de unos pocos..
1 comentario:
Luco: la palabra mágica es SERENIDAD.
Saludos.
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