Todo esto como preámbulo para decir que esta semana no ha habido noticia mas importante para mi que la compra del Banco del Desarrollo por parte del Nova Scotia de Canadá.
He sido espectador cercano, pero no comprometido, de un sinnúmero de fusiones y compras de Bancos en los casi 25 años que llevó en el sistema financiero: El O'Higgins absorbido por el Santiago, El Trabajo comprado por el Osorno, El Osorno y el Concepción convertidos en Corpbanca, El Nacional absorbido por el BHIF, El BHIF comprado por los españoles del BBVA, El Español convertido en Santander, El Chile absorbiendo al Edwards, El Santander fusionándose con el Santiago. ¿Alguien se acuerda como se llamaba el Itau, antes de ser Boston?. Lo peor es que debe haberse quedado en el tintero una lista casi tan larga como la que intenté hacer.
Esta noticia ha sido titular en las paginas financieras, pero probablemente a la mayoria de los lectores no les provocó ninguna reacción, o porque ya se acostumbraron a las fusiones o porque pensaron "a mi qué". Sin embargo, para mi fue lo mas importante. Porque esta vez le pegaron a MI Banco.
Es curioso esto de ser parte de la noticia. Esta vez los cesantes que quedarán en la fusión (600 segun los optimistas , 1000 según los realistas), tienen caras conocidas, Y, además, caras queridas. Ya no son desconocidos señores de otro Banco, son mis amigos, o tal vez yo mismo.
Es cierto que aun no ha pasado nada, pero todos sabemos lo que viene.
Por eso, esta semana no tengo ni una pizca de humor
1 comentario:
Muy sincero y muy humano tu comentario, además de esperar que no salgas muy perjudicado, como en el conocido poema de B. Brecht: "ahora que me toca a mí, espero que no sea tarde.
saludos y confianza.
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