12 de marzo de 2006

Adios, don Ricardo, y muchas gracias

Confieso que voté por Ricardo Lagos muy a regañadientes. Mas aun, vote por don Ricardo porque Joaquin Lavin me parecia peor.

Mi experiencia juvenil con los socialistas no la queria repetir por nada del mundo y aunque la conducta del sector "progresista" de la Concertación hasta ese momento habia sido impecable, mis prejuicios me seguian pesando.

Hoy confieso urbi et orbi que me equivoqué. Creo que hemos tenido un Presidente de lujo y cuando lo miremos con mas perpectiva historica es probable que su imagen se agrande aun mas.

Es cierto - y en eso me adelanto a eventuales criticas - que cada hombre depende de su tiempo y comparar presidentes que han enfrentado momento y circunstancias diferentes no es apropiado, sin embargo, pese a ello me voy a atrever a hacer algunas comparaciones

Don Ricardo se parece a Eduardo Frei padre en una tremenda capacidad intelectual, sin embargo, a mi juicio tiene un pragmatismo mayor. La reflexión orientada a la acción.

Don Ricardo se parece a Jorge Alessandri en la capacidad para manejar temas técnicos, sin embargo, los envuelve en una visión de sociedad que les quita el peso de lo tecnocratico.

Don Ricardo tuvo la aproximación a los sectores popular de Salvador Allende, pero con la gran diferencia que él condujo. Tampoco cayo en el mecanismo facilista de decir lo que la gente queria escuchar, ¡ es cosa de recordar a cuantos retó durante su mandato!

Yo quiero destacar otras virtudes.

La tremenda capacidad para decir en forma simple el proyecto que deseaba realizar. Lo entendía el empresario, el profesional y tambien la "señora Juanita".

La sensación de que teniamos un lider. Lagos podía estar equivocado, pero siempre dejaba la impresión de que tenía claro lo que queria hacer. Quienes trabajamos en grandes organizaciones sabemos lo importante que es que los soldados entiendan lo que quiere el general.

Pero este liderazgo no solo se dió en el interior. Hoy, mirando hacia atras lo que ha sido la intervención de Estados Unidos en Irak, resulta aun mas vali0sa la valiente actitud que don Ricardo tuvo en Naciones Unidas y cuan correcta era su apreciación de la realidad. Cuando recibe elogios de Blair, Clinton y otros de su calibre, no se le puede echar la culpa al marketing.

Tambien tuvimos un tremendo ser humano. Aquel que supo responder las bromas de los obreros de la construcción, que se conmovió en situaciones dramaticas como Antuco y que reaccionó como un chileno comun y corriente cuando su esposa se enfermó o su madre falleció. Aquel que ayer contenía con dificultad las lagrimas que se le escapaban.

Lo que no me gustó de don Ricardo fue su intervención en la elección de su sucesor (a). Creo que si hoy la Sra. Bachelet es presidenta, es porque en algun momento don Ricardo dejó caer todo su enorme peso en la balanza que estabamos evaluando todos los chilenos. Pero que le vamos a hacer, nadie es perfecto.

Por eso mi balance, como el de la mayoria de los chilenos, es que tuvimos un buen Presidente. Pero, por eso mismo es que me cuesta pensar en "Lagos 2010": Nunca segundas partes han sido buenas

1 comentario:

Anónimo dijo...

Realmente ofensiva , la ironía y "la pizca de humor que contiene el artículo", me ofende puesto que lo lei 2 veces y no las encontré...
juano