Como si todos los numeritos que vimos en las semanas anteriores fueran aun insuficientes, destacados miembros de la Concertación nos brindaron otros exquisitos episodios de aquellos que ya nos tiene acostumbrados el gobierno de doña Michelle.
Primero doña Carmen Romo, Alcalde de la comuna de Quilicura, decidió por si y ante si que le correspondía hacer un acto de desagravi0 a la ex ministra Provoste. Si ello lo hubiese llevado a cabo en algun Centro de Eventos y con nutrida presencia de nuestra clase política, nadie le habría podido decir nada. Pero ella decidió que ello se haría en forma pública y con la concurrencia de pequeños escolares de esa comuna y con la visita destacada de la Presidenta de la Democracia Cristiana.
Lo primero que salta a la vista es ¿que diablos hacían en este acto mocosos entre 10 y 12 años?, ¿tendrían siquiera una remota idea de lo que significaba una acusación constitucional?. Fuera de una remota idea ¿sabían quien y por que estaba esa señora ante ellos?. No, estaban felices moviendo sus banderitas chilenas en una actividad que era mas entretenida que estar en clases.
Lo segundo que llama la atención es ¿por que el homenaje debía llevarse a cabo en la comuna de Quilicura? Fuera de la militancia política de la señora alcaldesa ¿podría haber alguna razón especial para que el evento se llevase a cabo en esa comuna?. En Vallenar habría sido igual de mal, pero al menos se habría entendido el por qué.
Lo tercero es que la señora Romo declaró que todos los alumnos habían concurrido con permiso de sus padres, lo que deja al menos dos dudas: a) Como la votación DC en Quilicura no es muy diferete al de otras comunas, habria que preguntarse en que forma se les presentó este acto, si es que de verdad se les preguntó y b) ¿como en cursos de 40 alumnos no iba a haber ni un solo apoderado que le llamase la atención este raro acto al que concurrirían sus hijos?. De mas está decir que si hubo algun disidente, igual se quedó sin clases...
Sin embargo, lo terrible es que esta estupidez colectiva se está haciendo contagiosa. Hasta personas de reconocida seriedad, como es Soledad Alvear, termina sumándose al desfile de los payasos.
Otra señora, ahora de filiación socialista, decide que su cargo de subsecretaria es perfectamente compatible con el cargo de repartidor de fruta. Bueno, en realidad, el repartidor era su chofer. Pero, por favor, ¿puede haber algo mas chanta que eso?. Considere como agravante que la dama era subsecretaria de Transportes, Ministerio que dudo que deje mucho tiempo libre si la pega se quiere hacer bien Al menos en este episodio no hubo defensa corporativa y la dama debió dejar el cargo, calladita.
El tercero, es nuestro inefable ministro del Trabajo. Su cartera ya ha perdido dos juicios en los tribunales, los que le han dado la razón a Codelco en el tema de la subcontratación. Pero como él opina lo contrario, le echamos igual pa'delante. ¿Y que espera doña Michelle?. Nada, es su eterna contradicción vital.
Pero no importa, ahora se puso de moda la palabra gestión. Capaz que en una de esas de repente le achunten...
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