Desde el inicio de la campaña presidencial doña Michelle colocó como uno de sus temas emblemáticos la igualdad de genero. El tema tenía orilla cuando de trataba de que las mujeres tuviesen igualdad de oportunidades para ascender a los grandes cargos, que se les pagara de igual forma a igualdad de cargos, que existieran apoyos para que pudiese dejar los niños en buenas manos si quería incorporarse a la vida laboral, etc.
Desgraciadamente el tema se fue desdibujando hasta caer en una franca caricatura.
Primero, fue la euforia del triunfo. Esto que llegara una mujer a La Moneda cambiaría a nuestro Chilito. Todo sería diferente gracias a que la "sensibilidad femenina" tendría otra aproximación a los grandes problemas nacionales. Nadie se acordó que a lo largo de la historia de la humanidad han existidos muchas mujeres en el poder y con variado nivel de éxito. El genero no aseguraba un buen gobierno.
¡Y, Por Dios , que lo hemos constatado en estos casi 500 dias!
Despues, fue la confección de la planilla de cargos de confianza de la Presidenta. A la ya dificil tarea de equilibrar partidos políticos, "sensibilidades", "tendencias"y "grupos de presión", ahora había que hacer que los cargos estuvieran repartidos mitad y mitad entre machos y hembras. Que no hubiera la dama adecuada para el cargo, no importó. Asi que antes del año de Gobierno el equilibrio se fue a las pailas simplemente por culpa de los porfiados hechos.
Toda la igualdad se fue por la alcantarilla cuando se trató de discutir la Ley Previsional. Aunque todos los elementos técnicos (edad en que se incorpora a la fuerza laboral, nivel de remuneraciones, cantidad de lagunas en sus cotizaciones y esperanza de vida) aconsejaban que la mujer debía jubilar a la misma edad que los varones ( o incluso posterior) se mantuvo como "conquista social" el retiro a los 60 años. La conclusión es que las mujeres seguirán jubilando con pensiones menores a los de los varones, a no ser que alguien (Moya, desde luego) les regale plata.
Despues a una iluminada se le ocurrió que los matrimonios podrían elegir cual era el apellido que usarían sus hijos ¿Con que criterio?. No se pongan pesados, no esperaran que a la iluminada se le ocurra tambien eso. Asi que a partir de este momento el primer conflicto matrimonial a cuchillo será el apellido de los cabros.
- No, mi amor - o llevan el apellido de mi papito o no hay hijos
¿Que tal?
¿Se imaginan despues la separación?. Los cabros con el apellido del padre pagan una pensión, los que tiene el apellido de la madre otra.
- No te gustó ponerle tu apellido a los cabros?, ahora te jodiste
Pero ahora- a raiz de un espantoso intento de homicidio - hemos inventado el femicidio. Si ustedes se toman la molestia de ingresar por internet al Diccionario de la Real Academia Española descubrirán que la palabra no existe. Pero yendo al fondo del tema ¿por que el homicidio de una dama debería tener un valor distinto al homicidio del varon?
De partida en esta distinción hay una contradicción evidente con la igualdad de genero: Si ambos generos son iguales, el homicidio de un hombre y una mujer son iguales y no pueden ser figuras delictivas distintas.
Dicho de otra forma, si la dama hubiese metido a su marido en un auto y le hubiese prendido fuego ¿sería este un intento de homicidio menos horroroso?, ¿Deberíamos escandalizarnos menos?.
Creo que este pais tiene todavía una cantidad bastante grande de problemas como para que estemos perdiendo el tiempo en majaderías de viejas resentidas.
1 comentario:
Pelao...como no tengo tu mail no me quedó otra que escribirte en el blog....súper entretenido...aunque no he tenido tanta paciencia para leer más de cuatro...un abrazo
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